08-01-2012
CHACÓN Y RUBALCABA, LAS DOS PROMESAS DEL NUEVO SOCIALISMO.
Magdalena del Amo
No se entiende lo de Rubalcaba. Por varias cosas. Si nos retrotraemos a siete meses atrás, cuando saltándose todas las normas de democracia interna se erigió en candidato, se dijo que era un acto de generosidad hacia su partido, porque a él lo que le apetecía era retirarse. Fue muy comentada aquella rueda de prensa de Chacón, en la que medio llorosa, frágil y emocionada anunció su retirada para no perjudicar al partido. Por esos días cosechó opiniones benevolentes que enseguida se inclinaron de su lado, porque daba la impresión de ser la perdedora. Pobre Chacón, se lamentaban algunos, y casi todos coincidían en que tenía más futuro que presente. Pero hubo opiniones más suspicaces que, lejos de interpretar su marcha como una rendición, dejando vía libre a Rubalcaba, veían la mano alargada de Barroso, su compañero, experto de comunicación, que aconsejaba un retiro político transitorio, para renacer en una coyuntura más propicia. Con ello se desmarcaba de la jaula de grillos en la que se había convertido el Partido Socialista y evitaba ser salpicada por el batacazo de las generales.
Una vez nombrado candidato, Rubalcaba se esfuerza en dar la impresión de que lo del paro, la crisis y el estado ruinoso de las arcas, hasta el punto de estar intervenidos de facto, no tiene nada que ver con él y se comporta como un venusino que acaba de aterrizar, con un plan bajo el brazo: la solución para acabar con el paro. A Zapatero fingía no conocerlo, y tampoco todas las medidas desacertadas que nos tuvimos que tragar a lo largo de sus dos legislaturas. Durante la campaña, a pesar de las encuestas, Rubalcaba hizo toda suerte de ensayos para mantener el tipo y evitar que el partido se desmoronase, desde sacar a Felipe González de la trastienda, fotografiarse al lado de su utilitario rojo, amenazar con “que viene la derecha” y cambiar de nombre cada semana. Pero su punto de mira estuvo en la disolución de ETA, y vivió en un sinvivir esperando el comunicado pactado. Y llegó, pero fue alegría de unos días, y a pesar de las loas al mal llamado fin de la banda –pues no han entregado las armas y siguen apareciendo zulos— por parte de políticos y medios de comunicación, apenas tuvo efecto en las encuestas.
Casi dos meses después de la debacle, Rubalcaba sigue en el machito y no está dispuesto a dejar la plaza libre. Pero el partido está desmotivado. Corren manifiestos con nuevas propuestas para un Partido Socialista nuevo, “Mucho PSOE por hacer”. Y ahí está Chacón, debidamente descrionizada y lista para “encabezar un tiempo nuevo”. Lista en dos de sus acepciones: preparada y sagaz, dispuesta a enfrentarse a Rubalcaba, o a posibles, en el congreso número 38 en Sevilla, del 3 al 5 de febrero.
Rubalcaba y Chacón representan lo viejo, y no por las edades. Son la imagen de lo que los españoles quisieron enterrar el pasado 20 de noviembre. El uno, porque su pasado largo y oscuro no es compatible con lo que se entiende por renovación, y la otra porque su nombre, Carma, delata a la catalanista, por mucho que ahora se haya convertido al hispanismo, y con tal de ganar votos, no le importe ser por un tiempito la Carmen de España o incluso la de Merimé. Ataviada con cazadora roja, presentó hoy en Olula del Río su candidatura a la secretaría general del partido. Debutar en el pueblo almeriense es cuestión de estrategia para seducir a la federación andaluza, que será quien aporte casi el 25% de los delegados al congreso de Sevilla. Sin embargo, tanto tiempo alardeando de nacionalista radical e independentista, con su mente puesta en Québec como planteamiento de modelo secesionista, es cargo en el debe difícilmente amortizable. Su porvenir encaja mejor en el PSC, cada vez más radical y parecido a Ezquerra Republicana, como demostraron los años de tripartito, con Montilla a la cabeza. Pero ahora le conviene pasar página y olvidarse de ciertas amistades peligrosas de las que hizo gala. A nadie se le ha olvidado aquello de “todos somos Rubianes”, cuando le declaró su apoyo al impresentable –Dios lo tenga en la gloria— miembro de la ceja cuando dijo que estaba harto “de la p-t- España”. Y si alguien representa de facto la política radical de Zp esa es la Chacón , que fue nombrada ministra de Defensa, sin ninguna preparación ni ajustarse al perfil, solo para desafiar al Ejército y anunciar que llegaba una new age también para las tropas. Y llegó. ¿Recordamos a los altos mandos ninguneados y rebajados? ¿Recordamos la prohibición de funerales? ¿Recordamos la prohibición de cantar la Salve Marinera en los actos de la Escuela Naval Militar de Marín el día de la Virgen del Carmen, patrona de la Armada Española ? Nuestras tropas fueron constantemente humilladas durante las legislaturas socialistas. Hoy Chacón se atrevió a hablar de nuevos tiempos, de nuevos rumbos y presumió de la riqueza de España en acentos. ¡Ahora se entera! A Barreda le gusta más que Rubalcaba y estuvo presente en el acto, al que también asistieron Pajín, Zerolo y lo más radical del club del rojerío de caviar. Es lo que hay.
Los pesos pesados –Zapatero, De la Vega , Almunia o Bono— de momento no han comprometido su preferencia, aunque se sabe que Rubalcaba tiene más apoyos. Los alcaldes, que cabildean para tener más presencia, una vez descabalgados del gobierno y de las autonomías, prefieren lo malo conocido que lo bueno por conocer y no están por la labor de apoyar –al menos en bloque—una tercera vía, aunque por separado, todos tengan sus intereses. Se dice que el partido quiere evitar sorpresas al estilo del congreso 35 en el 2000, cuando Zapatero salió elegido secretario general. Eduardo Madina, aunque del agrado de muchos históricos no acaba de posicionarse, y García Page –alcalde pero no diputado—, visto por muchos militantes como la auténtica renovación, no saltará a la primera fila de momento por impedimento de la propia maquinaria del partido.
Rubalcaba vuelve con sus nuevos envites propagandísticos: “38 propuestas y… + para lograr un PSOE más fuerte, más abierto y participativo”. Primarias a la francesa no solo para militantes, sino para invitar a todos los “progresistas” de España, y más participación de las bases.
Los dos candidatos se verán las caras el domingo 8 en el Comité Federal donde se aprobará la ponencia marco, de donde Rubalcaba puede salir tocado si se acepta la enmienda de Ibarra, que propone la retirada de todo candidato que haya perdido unas elecciones por más de tres puntos.
Vistas las cosas, hay pocas esperanzas de que el PSOE renazca de sus cenizas, y eso perjudica la democracia, que para su buen funcionamiento necesita una oposición equilibrada, responsable y competente, máxime cuando el partido gobernante goza de una mayoría tan holgada. Pero, o bien utilizan algún encantamiento, o los militantes continuarán en su estado de apatía perpetua. Los dos candidatos ya han segregado todo su jugo. Los críticos proponen que se aplace el congreso al mes de junio; así habrá más tiempo de reflexionar sobre las nuevas líneas maestras del partido, y para la presentación de candidatos alternativos, si quiere llegar nuevamente a La Moncloa. De ello depende, y también de los errores que cometa el PP. En cualquier caso, urge un cambio de caras y de actitudes.
04-01-2012
LOS ESPAÑOLES NOS MERECEMOS UN GOBIERNO QUE NO NOS MIENTA.
Magdalena del Amo
El tema de conversación en cualquier corrillo es la crisis y los recortes. Los medios de comunicación hemos bombardeado tanto que hoy incluso en la frutería y en la fábrica se habla del Ibex y la prima de riesgo. El pueblo no tiene claro de qué se trata pero ha interiorizado que si la prima baja es buena señal y si sube es que todavía no se fían de nosotros, y eso significa más recortes y restricciones.
Los recortes de la semana pasada no dejaron indiferente a nadie. Carnaza de gourmet para el Partido Socialista, al que le faltó tiempo para criticar las medidas “imprevistas”. Eso sí, ni un solo golpe de pecho por haber dejado un déficit de más del 8%, causa y origen de medidas tan impopulares –en los dos sentidos—, y ni un solo amago de arrimar el hombro como habían prometido, a pesar de los elogios inmerecidos por parte del PP y los collares y cruces de despedidas de honor. Era de esperar que el Partido Socialista utilizase la carnaza y se posicionase en contra. También era predecible que el señor Cayo Lara se mantuviera en sus trece, como había dicho por activa y por pasiva. Y también era de esperar que muchos votantes del Partido Popular, e incluso la prensa afín, se revolviese en contra, no de los recortes en sí, sino del giro copernicano, con mentira incluida, a menos de setenta y dos horas de la investidura.
Si algo teníamos claro los españoles es que el Gobierno del PP no subiría el IRPF, al menos de momento. Y lo teníamos tan claro porque el discurso de Mariano Rajoy, tanto a lo largo de los casi ocho años de oposición, en la campaña y en la investidura, era contrario a subir los impuestos. Nunca le oímos una subordinada condicional o de consecuencia. Jamás le oímos decir: “No subiré los impuestos, a no ser que nos encontremos con un déficit superior al 6%”. En ese caso ya lo hubiéramos asumido porque ni los gatos de las plazas se creían las cuentas de Salgado. Lo sabía la gente de la prensa, porque era un secreto a voces. Y ellos también lo sabían. Lo sabían y lo comentaban. Los ministros no llegaron en una nave espacial que aterrizó en la Castellana. Algunos , acudían a tertulias, y en los off the record se dicen muchas cosas de manera espontánea. Centeno está indignado porque el propio Montoro le dijo que el déficit pasaría del 8%. Luego, ¿de qué estamos hablando? ¿Por qué esa mentira tan burda de Soraya y el resto de los ministros? Estamos tan molestos porque nos expusimos públicamente apoyando a Rajoy, y nos mintió. Y si la mentira es algo denostable en cualquier persona y en cualquier ámbito, en un político lo es mucho más. Y decir nos mintió, quiere decir, nos defraudó.
Rajoy, que unas horas antes había dicho que no aplicaría el rodillo, entró como una apisonadora sobre los ciudadanos.
Echamos en falta que don Mariano compareciera para darnos razones, pedir perdón, decirnos que Merkel le estaba apuntando con la pistola, que la prima de riesgo se disparaba o que fue víctima de un ataque de locura transitoria. Solo así lo entenderíamos y podríamos incluso reconciliarnos.
Es cierto que no todos somos tan sensibles a la mentira. Para mí, sinceramente, fue un mazazo, porque considero que la honradez y la fidelidad son valores que hay que defender y recuperar. Siempre se dijo que Mariano Rajoy no era carismático, ni guapo, ni gustaba a las señoras, como Suárez, Felipe o Zapatero. Él no tiene una sonrisa seductora ni hoyuelos en la cara ni ojos verdes. Pero a Mariano Rajoy siempre lo juzgamos por su peso como persona, por su integridad, porque inspiraba confianza, porque nunca nos iba a mentir. Los socialistas han mentido mucho a lo largo de casi ocho años y les hemos restregado hasta la saciedad la famosa frase acuñada por Rubalcaba: “Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta”. Y ahora, ¿qué? ¿Hacemos como que la cosa no va con nosotros? ¿Nos convertimos al relativismo moral que tanto criticamos? Hay quien perdona sin más las mentiras “azules” y se conforma con culpar a los socialistas por dejar tal herencia. Pero a cada uno su culpa.
He oído decir que “a este gobierno no le tiembla la mano” para llevar a cabo las medidas necesarias. Bien, si se trata de medidas justas. No temblar la mano, en sí, no es ninguna cualidad. Tampoco les tiembla la mano a quienes aún hoy firman sentencias de muerte o aplican en vena dosis letales de cloruro de potasio. Y a quienes consideran que el PP mintió porque no le quedó más remedio, cuidado. Se empieza haciendo la vista gorda y actuando con benevolencia, se continúa justificando lo injustificable, se sigue aceptando lo inaceptable, y se acaba como en Corea del Norte, tratando a quien nos maltrata de “querido líder”. Perdón por la hipérbole.
Despachada mi rabia, quiero decir que no dudo de la capacidad del Gobierno para sacar a España del bache y colocarla en el lugar del ranking que le corresponde. Aunque no esté de acuerdo con determinados nombramientos y ciertas actitudes, mi esperanza sigue viva.
02-01-2012
RECORTES NECESARIOS. PERO, ¿POR QUÉ EMPEZAR POR LOS MÁS DÉBILES?
Magdalena del Amo
Los políticos también deben quitarse el postre. Sabíamos que habría recortes; los pedíamos; los esperábamos; los deseábamos; los publicitamos; los defendimos e incluso alabamos en su día al primer ministro de Portugal, Passos Coelho, por la valentía de prometer a sus conciudadanos durante la campaña un futuro negro y años de vida austera para hacer frente al rescate. Y animamos a Mariano Rajoy a ser claro e imitar a su homónimo portugués, conscientes de que el agujero económico de España llegaría a las antípodas.
Esperábamos las medidas de ajuste como si se tratase de los regalos y novedades que el tío Marciano traía de sus viajes por los Mares del Sur. Al Gobierno le urgía demostrar a los mercados que lo pactado para cumplir con el déficit iba por buen camino y que no iba a defraudar. Por eso, el Consejo de Ministros del día 30 había creado más expectación que nunca, a pesar de estar ya inmersos en los preparativos de la Nochevieja.
Los ministros De Guindos, Montoro, Báñez y Soraya se presentaron en la rueda de prensa bajo la forma de Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, sin caballo, pero con las espadas enhiestas, dispuestos a dar la batalla. Si en su representación original los jinetes personifican el hambre, la guerra, la muerte y la victoria, y emergen cuando Jesús abre los cuatro primeros sellos del pergamino que Dios lleva en su mano derecha, este cuarteto histórico e inmortalizado ya, acaba de abrir el pergamino del libro de ruta del Partido Popular para los próximos meses/años.
Pero fue una apertura de sello con mal pie, y llegó el primer desencanto de los que apoyamos y confiamos; porque, estando de acuerdo con el fondo, no podemos estarlo con la forma. Es cierto que el déficit no era del 6% sino del 8%. Y apuesto a que será todavía mayor. Pero de eso ya era conocedor el Partido Popular; eso ya lo sabían antes del traspaso de poderes por pura deducción; eso ya lo conocían antes del debate de investidura. ¿Y quieren despacharnos diciéndonos que la subida del IRPF se debe a “decisiones extraordinarias”, por circunstancias “no previstas” de excesivo déficit público? Eso no se lo cree nadie. Y si es así, poca confianza merecen unos gobernantes que no fueron capaces de prever lo que era de dominio público. Además, ¿en qué quedamos? Según De Guindos ya estaba descontado. Que se pongan de acuerdo, porque no es una buena manera de estrenarse.
Que hay que hacer recortes, está claro, si se quiere cumplir con la reducción del déficit público al 4 , 4 % del PIB en 2012 . Y que tiene que ser a costa de recortar el gasto (8.900 millones) y de recaudar (6.275 millones), también. Pero, ¿era necesario empezar con el IRPF, que afecta a la clase media, después de haber dicho en repetidas ocasiones que no lo tocarían? Hay que recordar que cuando estaba en la oposición, Mariano Rajoy dijo que subir los impuestos “sería la puntilla para las familias” y lo consideraba un “disparate estratosférico”. En el debate de investidura continuó en la misma línea –igual que en campaña—, y así le respondió a Rubalcaba cuando éste le instaba insistentemente de dónde iba a sacar los 16.500 millones de euros: “Mi intención es no subir los impuestos”. Lo que más irrita es que Mariano Rajoy faltó a su palabra. Es cierto que la medida se decidió unas horas antes, ante el temor de que la prima de riesgo se disparase. Hubo que poner en la balanza enfadar a los de casa o enfurecer a Merkel. Pero aun así, no es suficiente motivo para incumplir la palabra dada y fallar, a la primera de cambio, a quienes lo consideraban un hombre de ley, que nunca les mentiría. ¿Recuerdan? Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta. ¿Lo tenemos?
La subida de pensiones el 1% –2,80% las no contributivas—, bien, pero a ver cómo les salen las cuentas a los jubilados, tras el incremento del IRPF. Mucho nos tememos que lo comido por lo servido. Congelar el SMI (641,40 euros), de los más bajos de la Europa , tampoco deja ver un exceso de solidaridad con los más desfavorecidos. En cambio, solo recortan el 20% a los partidos políticos y el mismo porcentaje a sindicatos y patronal. Por otro lado, no hay recortes en las partidas del Congreso y del Senado. No se habla de medidas que atañen a la clase política. Por ejemplo, suprimir organismos, como los Consejos Consultivos, los Consejos Económicos y Sociales o los Defensores del Pueblo, que tragan cantidades ingentes de dinero y que no hacen sino duplicar los órganos del Estado que ya existen. Tampoco se habla de los privilegios de la clase política –una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos—, las jubilaciones de los expresidentes, incluso de los que saquearon las arcas del Estado dejándolo en la ruina. Esto enfurece un poco. Porque si la crisis es para todos, los políticos deben dar ejemplo, y lo que no es aceptable es que con estas primeras medidas se castigue a los que más trabajan y a los que más ahorran. Por otro lado, estas medidas serán estériles si no van reforzadas con otras para generar empleo. En marzo se completará el paquete de recortes. Subirá el IVA dos puntos, si Dios no lo remedia, y habrá otros impuestos, incluido el copago. Bien explicado, la sociedad aceptará lo que sea y arrimará el hombro. Lo que no admitirá es la falta de transparencia, la mentira y los eufemismos. De eso ya teníamos dabondo con los socialistas.
01-01-2012
PILAR FARJAS Y MARTA CURRÁS: DOS EXPERTAS EN RECORTES
Magdalena del Amo
Cuando se hizo público el gabinete de Rajoy, Ana Mato fue uno de los miembros que cuestionamos, por su nula experiencia en un sector tan importante, que debe afrontar los recortes que exige la crisis, e incluso un posible copago encubierto, en una sociedad cada vez más envejecida y heterogénea. No dudamos de su capacidad de trabajo, de sus dotes organizativas e incluso de sus estrategias como directora de campañas. Pero no todos servimos para todo, y entendemos que la sanidad pública debe estar en manos de gestores con experiencia, preferiblemente expertos en medicina y ciencias afines.
La noticia de que Pilar Farjas abandona la Consellería de Sanidad de Galicia para ser la mano derecha de Ana Mato, o dicho con más propiedad, dirigir el Ministerio de Sanidad en la sombra, diluye mi intranquilidad y deja ver a las claras que una cosa es el puesto político, de reconocimiento a la fidelidad, y otro el de la gestión pura. La experiencia y formación en medicina que le falta a la nueva Ministra, le sobra a la turolense Pilar Farjas –ahora secretaria general de sanidad—, licenciada en Medicina y Cirugía, especialista en medicina de empresa, que tras ocupar varios cargos en anteriores legislaturas populares, acabó de curtirse en Galicia poniendo en marcha varias iniciativas –algunas muy discutidas—entre ellas la implementación del catálogo priorizado de principios activos; un catálogo que si bien tiene algunas lagunas permite un ahorro en gasto farmacéutico considerable; un catálogo que –por cuestiones políticas—el ministerio de sanidad, con Leire Pajín al frente, a la sazón, recurrió ante el Constitucional. Según la oposición gallega, la partida de Farjas descubre el modelo de política sanitaria que implementará el PP en los próximos meses. Unos la acusan de ser “una abanderada de la privatización de la sanidad”, mientras otros la tildan de “competente y preparada”. Pero por encima de todo, Pilar Farjas es una gran defensora de la vida. “Defender la vida es un logro del avance científico”, dijo en una conferencia, cosa importante, dado que la derogación de la ley del aborto es uno de los temas que tiene que poner en marcha el Ejecutivo. En esto también está curtida y no le teme al fantasma de la impopularidad. Es sabido que en no pocas ocasiones, diputados del Bloque Nacionalista Gallego y del Partido Socialista hicieron mofa y burla de ella por su condición de católica practicante. Pilar Farjas debería ser la ministra; de hecho, sonaba su nombre, pero todo se andará.
El otro gran fichaje del nuevo Ejecutivo, Marta Fernández Currás, acompañará al ministro Montoro como secretaria de presupuestos. Un coquito en cuanto a números, incluso fue galardonada como la mejor economista de la comunidad autónoma; sin embargo, no le cuadraron las cuentas de las cajas gallegas, y mientras catalanes y vascos hacían sus pactos con los socialistas, preparándose para próximas fusiones y negociando lo suyo, en Galicia no se enteraban y seguían dormitando plácidamente en los laureles, perdiendo el tiempo en discutir quién sería el jefe, los bonus de retiro y otras ambiciones, sin enterarse de que el objetivo trazado iba por otro lado. Lo cierto es que a los gallegos les colaron un gol de campeonato de copa –el partido continúa—, y en las nuevas fusiones previstas, acabará de diluirse la esencia gallega tan utilizada por nacionalistas y nostálgicos. Esto lo llevará la señora Currás en su debe mientras viva. Me cuenta el Confidente que la promocionan desde aquí, es decir, la mandan a una vida mejor pues parece que –y seguimos hablando de números—aquí está amortizada, una vez implementado el modelo del límite al déficit y al endeudamiento, basta ver los presupuestos de los últimos tres años, cosa que le hizo cosechar amores y odios. Total, en Galicia era prescindible, y en Madrid se necesitan personas duras acostumbradas a dar la cara y a no llorar, aunque los pobres se tengan que ir a vivir a los puentes, los centros de apoyo a los enfermos de sida se cierren, en los centros de día no se cubran las plazas y tantas pequeñas cosas, grandes para quien las sufre. Es solo un apunte. En este caso, una vez más se recurrió a la vieja fórmula promoveatur ut removeatur . Todos se preguntan si la reclamación de la Xunta al Gobierno Central por importe de más de 600 millones de euros seguirá en pie y a qué lado se inclinará la balanza.
En su parquedad, el Confidente me dice que me deje de demasiados análisis, que la cosa está más que clara. Las señoras Farjas y Currás, más allá de su profesionalidad, que no deja lugar a dudas, van a sus destinos por su facilidad y experiencia en meter tijera, caiga quien caiga. Son pequeñas mujeres de hierro al más puro estilo Merkel.
Aún no sabemos si Ana Botella es de hierro o de alguna aleación más domeñable. Juró su cargo sin el crucifijo. No por su elección. El laicista Gallardón, cuando hizo el traslado a la nueva sede del Ayuntamiento de Madrid en el palacio de comunicaciones, decidió no incluir en la mudanza el Cristo de la sede del consistorio de la Plaza de la Villa. Y solo por dar gusto a la izquierda en ese afán de eliminar lo sagrado de la vida pública. Siempre se dijo que Gallardón era el pupilo de Polanco, ideal para conformar esa derecha moderna, relativista, iluminista y masónica, separada de la Iglesia y los valores que ésta defiende. La nueva alcaldesa de Madrid no pidió el crucifijo para jurar, pero estuvo en primera fila en la misa de las familias este domingo en Colón y el cardenal Rouco le agradeció su presencia. ¿Acto privado? ¿Acto público? Me temo que tendrá que hacer muchos equilibrios para que no le hagan la guerra los progres. Esperemos que en un alarde de contentar a todos, no juegue a la confusión, dando una de cal y otra de arena, como suelen aconsejar los asesores profesionales, a los que no les importa manipular y mentir con tal de satisfacer sus ambiciones personales y los objetivos planteados.
Ana Pastor estuvo en Pontevedra inaugurando un puente sobre el río Lérez. Habló para la concurrencia pero, una vez más –y ya van muchas—no se admitieron preguntas de los periodistas; solo los gráficos. Así, como que no. Habrá que empezar a darles plantón.
01-01-2012
COLLAR PARA ZAPATERO Y CRUZ PARA CHAVES
Magdalena del Amo
Los últimos acontecimientos han activado la alarma de mi reloj para despertarme del ligero sueño de la ilusión. No quiero ser pesimista, pero siento que estamos asistiendo al comienzo de una legislatura un tanto extraña y paradójica, malos calificativos para un gobierno del que se espera que nos saque de la crisis económica, institucional, judicial y MORAL en la que nos sumió en recién finiquitado gobierno socialista, el peor de la historia de la democracia –y su presidente Zapatero el más nefasto— dicho por medios de comunicación y repetido hasta la saciedad por el Partido Popular, recién llegado a La Moncloa.
Ya en mis artículos anteriores manifesté mi disconformidad y extrañeza por las palabras de elogio dirigidas hacia Zapatero y sus ministros de Interior. Pero medio las disculpé porque entendí que era una manera de despedir, de una manera educada y elegante, a quienes habían destrozado a España. Hasta ahí vale, puede pasar. Pero que en el segundo consejo de ministros, los ídem, entre recorte y recorte, no se les ocurra mejor cosa –eso sí es una ocurrencia grave—que conceder el “Collar de la Orden de Isabel la Católica ” a Rodríguez Zapatero, me parece una falta de respeto a los millones de votantes que decidieron que los socialistas, cuantos menos y más lejos, mejor. Y por si eso fuera poco, la concesión de la Cruz de la misma orden al señor Chaves, que convirtió la Junta de Andalucía en un cortijo privado, con cuestiones pendientes como el de los fondos de reptiles, los eres de Mercasevilla, las subvenciones a los hijos, los líos financieros de los cuñados y todos los agujeros bajo las alfombras, que veremos a final de marzo, parece otra inocentada.
La “Orden de Isabel la Católica ” la instituye Fernando VII y tiene varios grados que van desde el Collar a la Banda de Dama, con los intermedios de Encomienda, Cruz de oro, plata y bronce; Medallas de plata y bronce, y Corbata y Placa de Honor, estas últimas destinadas a personalidades del ámbito jurídico. La condecoración fue creada para premiar la lealtad a España y los méritos de ciudadanos españoles y extranjeros. En 1988 se adecuó a los tiempos y se resumió su motivo de entrega: “Premiar aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras que redunden en beneficio de la nación, o que contribuyan de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la nación española con el resto de la comunidad internacional”.
Es indignante. Porque, aparte de haber puesto a pelear a las dos Españas, de instaurar el relativismo moral en la sociedad, de sumirnos en este agujero negro que traga los euros por millones y de haber dinamitado el sistema judicial, Zapatero no solo no fue leal a España, sino que fomentó el separatismo nacionalista hasta el punto de poner en peligro la unidad nacional, fase en la que nos encontramos. El problema catalán –la historia se repite— ahí está, convertido en un pain on the neck para la nación española, gobierne quien gobierne. Y de las Vascongadas, mejor ni hablar. Baste como muestra ver en las bancadas de las Cortes a los matones de Amaiur. Todo ello gracias a Zapatero. ¿Y encima, el PP le condecora con el Collar de la gran artífice de la configuración de la nación española? Paradójico no, lo siguiente.
Hay que reconocer que los políticos de turno han jugado todas las bazas para desprestigiar el citado galardón, condecorando a personajes del tenor de Kofi Annan, conocido en otros escritos por Kakofi, la abortista Michelle Bachelet o la corrupta Cristina Kirchner, amén de otros sátrapas presidentes de repúblicas bananeras americanas, africanas y asiáticas, y sus ínclitos embajadores. Casi una profanación.
Pero se ve que el décimo estaba muy repartido y hubo premio para todos los miembros del último gabinete socialista. Tanto Elena Salgado –la única que se la merece por los sapos que tuvo que tragar—, como Leire Pajín, Ángeles González Sinde, Cristina Garmendia, Trinidad Jiménez, Carma Chacón, José Blanco, Miguel Sebastián, Valeriano Gómez, Ramón Jáuregui, Rosa Aguilar, Ángel Gabilondo y Antonio Camacho, recibirán la “Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III”. Nos preguntamos si José Blanco, imputado en el caso Campeón, por cohecho, prevaricación y tráfico de influencias, se la colocará para declarar ante el juez. Extensible la pregunta sobre Antonio Camacho cuando tenga que declarar por el Faisán. En el caso de que “haya caso”, que esa es otra.
A la luz de los hechos, parece que descolgar la cruz de los centros escolares, cerrar capillas universitarias o intentar derribar la Cruz del Valle de los Caídos, entre otros acosos, les ha hecho merecedores de ser condecorados con el Collar y la Cruz de Isabel la Católica. El mundo al revés.
rge que el Gobierno dé una explicación razonada y convincente, aunque les va a costar trabajo que los miles de españoles que llevan casi ocho años de penitencia socialista, entiendan sus desmanes. Si tenían la intención de entregar estos galardones, ¿no podían esperar hasta la mitad de la legislatura, que se hubieran calmado un poco los ánimos, y todos hubiésemos cicatrizado las heridas? ¿Será para premiarles porque han descubierto que el déficit no era del 6%, sino del 8%, con lo cual estamos hablando de 36.500 millones de euros que hay que sacar como sea y no de los 16.500, que xa nos chegaba ben ? ¿Será que es cierto que el poder ensoberbece y hace perder la perspectiva, y ya les está afectando? Quiera Dios que no, pero hay que explicar esta metedura de pata, tan tonta, nada más estrenarse.
LO SUBLIMINAL Y LA ÚLTIMA GRAN ESTAFA SOCIALISTA
Magdalena del Amo
No necesita aclaración. La última gran estafa socialista es Rubalcaba, es decir, la presentación de Rubalcaba-Alfredo-Pepunto-RbCb y lo que venga, como el Superman, el intensivista milagrero que necesita una España en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Llevamos meses haciendo análisis sobre encuestas, intención de voto, valoración de candidatos, ocurrencias y chascarrillos varios del PSOE-Rubalcaba. Todos creemos que es necesario un cambio de gobierno, incluso los socialistas. Pero no un cambio a otro gobierno socialista, que sería más de lo mismo pero peor. No hay que olvidarse que los socialista-Rubalcaba son los responsables de la situación actual, de la que los cinco millones de parados son sólo la punta del iceberg. Sin embargo, están dispuestos a echar el resto –de perdidos al río—y están dispuestos a todo. Y todo incluye TODO, sin más explicaciones. Para ello están recurriendo a todo tipo de estrategias y guiños: prescindir del puño y la rosa, el cambio de nombre, los 25 adjetivos, el eslogan “escuchar, hacer, explicar”, la hazaña en twitter, la invitación a los del 15 M y por fin y más grave, la negociación con ETA de la que se espera un comunicado de semiabandono de las armas de un momento a otro, noticia filtrada por diferentes fuentes de los distintos focos de la negociación: Shlomo Ben Ami en Toledo y el Centro Henry Dunant de Suiza. Mayor Oreja siempre tiene razón, aunque haga dudar incluso a los suyos.
En este momento la prima de riesgo está en los casi 350 puntos básicos; Moody´s rebaja la nota de seis comunidades autónomas; la EPA mejorada sabemos que es pan para hoy y hambre para mañana; no queda más remedio hacer ajustes si no queremos acabar como Portugal o Grecia; la economía no crece porque si no hay confianza, no hay inversores, y los mercados están que trinan. ¿Qué pueden ofrecer los socialistas de Rubalcaba? Nada. Pero los socialistas-Rubalcaba no tienen nada que perder y están dispuestos a un órdago a grande, a chica, a pares y a juego, si hay, como hacen los chulos-fanfarrones del mus. Por ello, el paquete falso de medidas, para vender lo inexistente, es decir humo, tiene que ir aminoquelado con un envoltorio llamativo y atractivo, capaz de penetrar en nuestras fibras más profundas. Los asesores de Obama ya pasaron por Ferraz trayéndose las últimas técnicas en manejo de masas. Aquel ya legendario “We can” –que hoy seguramente ya no colaría—tuvo su remedo estos días con el menos elíptico “We can do it” rubalcabeño, patético, si se tiene en cuenta que en España, el inglés sigue siendo nuestra asignatura pendiente. Y también que los izquierdosos e izquierdistas no simpatizan mucho –al menos en teoría—con la nación del Tío Sam.
Los socialistas-Rubalcaba, con o sin consejo de los obamianos, recurrirán a las técnicas subliminales a su alcance, y esto es lo que más nos preocupa, porque lo subliminal no lo procesa la mente consciente y, por tanto, estamos indefensos.
LOS MENSAJES SUBLIMINALES
Sobre los mensajes subliminales existe una gran controversia. Mientras unos científicos aceptan su utilización por parte de la industria y la política, otros son reacios a admitir que esta técnica se esté utilizando. A este respecto, el doctor Wilson B. Key, experto en la materia, dice que son “diseñados a propósito, con la intención de manipular, modificar o alterar la conducta humana”.
El efecto de estos mensajes, salvando las distancias tecnológicas y conocimiento de la mente, ya era conocido en la antigüedad. La primera mención la encontramos en los textos del filósofo griego Demócrito, que vivió en el siglo V a. de C. cuando dice que “mucho de lo perceptible no es percibido por nosotros”. (En el nivel consciente).
Platón alude a estos mensajes en el Timeo , y Aristóteles en su Parva Naturalia también deja constancia de que no percibimos conscientemente y lo mismo podemos decir de Montaigne en el siglo XVI y Leibniz en el XVII. Dice este último que “existen innumerables percepciones prácticamente inadvertidas, que no son distinguidas lo suficiente como para percibirlas o recordarlas, pero que se vuelven obvias a través de ciertas consecuencias”.
Todos nos sentimos libres cuando elegimos, sin embargo, los mensajes subliminales están insertados en la música, en la publicidad y en la política. En la imposición de ideologías se emplean hoy este tipo de mensajes. Pero, ¿cómo funciona lo subliminal? El ser humano capta a través de los sentidos miles de estímulos, pero no es consciente de ello. Sólo tenemos conciencia de algunos, que llegan al cerebro con la suficiente energía para instalarse en la corteza cerebral. Esta acción se denomina proceso de concienciación. Son estímulos de gran intensidad o supraliminales. Cuando la información es recibida, el cerebro elabora conscientemente una respuesta que será ejecutada por el organismo. Este proceso se denomina procesamiento perceptual consciente. Un ejemplo sería la famosa frase de Rubalcaba: “Los españoles se merecen un gobierno que no les mienta”; u otras frases poderosas que si se repiten machaconamente se instalan en la mente de quien las oye. Ahora bien, muchos de los estímulos que recibimos no llegan a la corteza cerebral, pero sí a la esfera de nuestro inconsciente aunque no tengamos conciencia de ello. A estos estímulos que no sabemos que existen, se les denomina estímulos de baja intensidad o subliminales, y también son procesados en el cerebro, pero por otras estructuras. El procesamiento perceptual inconsciente también tiene una respuesta emitida por el organismo. Los estímulos subliminales actúan, según Poetzle, con un efecto de acción retardada, como una especie de bomba de relojería o bomba de tiempo, sobre el comportamiento.
Desde el hombre de Cromagnon hasta hoy, las estructuras del ser humano donde se produce la concienciación han ido evolucionando. Sin embargo, las estructuras reticulares encargadas del procesamiento inconsciente no han sufrido alteración. Su lenguaje son los símbolos y los arquetipos, que por ser atemporales y universales están en el inconsciente colectivo desde siempre y muchos son comunes a todas las culturas. Hay tantos tipos de mensajes subliminales como sentidos. Los que se canalizan a través de los ojos se denominan visuales. Éstos pueden ser verbales, cuando la información se percibe a través de palabras escritas, o pictóricos, cuando lo que aparece es una imagen.
MANIPULACIÓN CON LA FOTO FIJA DE RAJOY
Un estímulo supraliminal, es decir consciente, se puede convertir en subliminal empleando varios métodos. El enmascaramiento es uno de ellos. Consiste en presentar dos estímulos (dos imágenes, por ejemplo), de tal manera que el segundo impida que se tenga conciencia del primero. Este fin se consigue, bien presentando los dos estímulos a la vez pero variando la intensidad de su naturaleza, con lo cual la primera imagen casi no se ve pero es la que actúa como subliminal, y sobre esa, otra imagen claramente visible; o bien presentando los dos estímulos de la misma intensidad y naturaleza pero variando el tiempo de exposición entre uno y otro; el primero, de corta exposición, sería subliminal, y el segundo con una duración suficiente para ser captado por la conciencia. Recordará el lector que los socialistas suelen compactar imágenes de Mariano Rajoy al lado de algo que produce rechazo en la sociedad. En una ocasión mientras daban la información de unos independentistas quemando fotos del Rey, aparecía en pantalla una imagen de Rajoy; en otra ocasión, durante la emisión de un reportaje sobre las torturas en la cárcel de Abu Rabí en Iraq, se colocó un plano fijo de Rajoy; cuando en los desayunos de TVE se emitió la información de los vuelos secretos de la CIA , quien salía en imagen era Ángel Aceves. No son errores técnicos. Es manipulación pura y dura. Pero hay que estar preparados para lo que venga. No es casual que las elecciones generales se hayan fijado para el 20 N, día del aniversario de la muerte de Franco. Esta claro que buscan manipular identificando el centro derecha con el franquismo. ¿Piensan editar algún compactado con imágenes franquistas y del PP, con la Iglesia de aderezo?
Después de aquel experimento clásico con el taquitoscopio, el Saturday Review dijo en su editorial que “la mente subconsciente es la parte más delicada del instrumento más frágil de todo el universo. […] En el mundo moderno no hay nada más difícil que proteger la privacidad del alma humana”.
Cuando conocemos las técnicas subliminales, nos hacemos más críticos y por tanto menos manipulables. Hay que tener el radar conectado para cuando lleguen los cantos de sirena con ofertas de vivienda, empleo, servicios sociales y todos los bienes imaginables para España, incluido café y chocolate para todos. Es cierto que nuestras zonas más primarias del cerebro son las que reaccionan ante símbolos de muerte, o la muerte misma. Por eso hubo un vuelco electoral el 14 de marzo de 2004. Por eso se volvió a inclinar la balanza a favor de los socialistas en las elecciones del 2008 con la muerte del exconcejal Isaías Carrasco. En aquella ocasión Mariano Rajoy había anunciado su presencia en la capilla ardiente. Cuando llegó, le estaban esperando para abuchearlo, Pachi López de anfitrión. ¿Por qué? Porque estaban interpretando teatro para el pueblo. La obra macabra tuvo una difusión orbi et orbi el día de reflexión, mientras la hija del muerto pedía el voto para los socialistas. Son sólo ejemplos, pero la dosis puede repetirse en cualquier momento. Que se anden los populares con ojo. Ya tengo ganas de una campaña y de un día de reflexión dentro de la legalidad, o sea, como Dios manda.
OTRA TELEVISIÓN ES POSIBLE (I)
Magdalena del Amo
En el mundo en el que me muevo oigo constantemente quejas y lamentos sobre los contenidos de las parrillas de la televisión actual. Los más avispados y algo “conspiranoicos” están seguros de que en los tiempos del Nuevo Orden Mundial se ha diseñado una manera diferente de concebir y programar la TV , con unos fines nada inocentes.
El mundo parece ir más deprisa que nunca. Lo que hoy es noticia espectacular, mañana engrosará el archivo de acontecimientos pasados. Estamos asistiendo a un cambio social sin precedentes en la historia. Muchos de los valores y principios que habían regido hasta ahora nuestra existencia, se han saldado como si de objetos obsoletos e inservibles se tratara.
Los medios de comunicación social, en particular los audiovisuales, tienen mucho que ver en este cambio de paradigma, la TV en primer lugar. No vamos a caer en el error de culpar a la televisión de todos nuestros males, pero sí conviene reflexionar sobre el papel que “la reina de la casa” interpreta en este cambio social a gran escala que se viene desarrollando en los últimos treinta años, aunque de un modo más visible y radical en la última década. La llamada caja tonta fue concebida como un servicio al ciudadano. Los empresarios televisivos vieron una manera de invertir su dinero en un negocio con futuro pues se acercaba la era de la comunicación. Esa era la idea prístina que tenía el ciudadano medio, muy lejos de imaginar cómo se gestan determinados cambios, cómo se lanzan campañas para moldear la sociedad, cómo nuestros gustos son conformados y nuestras ideas imbuidas en gran parte por personas a las que nunca hemos visto ni oído.
La televisión, creada para informar, educar y divertir, se ha ido apartando de sus fines primigenios hasta transformarse en un staff de los ideólogos del mundo nuevo y feliz, con el cometido de arraigar tendencias, modas e ideologías. En definitiva, cambiar la naturaleza del hombre. No importa que vaya en contra de lo que se considera recto. No importa que destroce valores que a lo largo de cinco mil años de historia han ido enraizando en nuestra cultura. La seducción subliminal del mágico juguete es capaz de moldear el pensamiento del hombre que, sin darse cuenta, va configurando actitudes y formas mentales completamente ajenas a sus principios básicos. O, cuando menos, dosis de tolerancia inesperada le hacen concebir opiniones relativistas y banales.
Que la televisión está cambiando al ser humano es algo asumido. Hace más de una década que Giovanni Sartori alertaba sobre la influencia de la televisión en el mundo civilizado, jugando con los términos homo sapiens en cuanto a ser único entre los primates por su capacidad simbólica, y homo videns , el ser humano actual que está perdiendo la capacidad de abstracción, que ve aunque no entienda, porque lo importante es el bombardeo de imágenes.
Muchos años antes, George Gerbner y su grupo de investigación, a pesar de las críticas de sus detractores sobre su teoría del cultivo, establecieron que la televisión “cultiva” una serie de opiniones, tendencias e ideologías que acaban instaurándose en la sociedad. La televisión, no refleja la realidad; nos muestra una realidad ficticia que acaba imponiéndose.
Y, anteriormente, el denominado “determinismo tecnológico” de McLuhan dibujaba un cambio de paradigma social debido a los medios audiovisuales de un futuro electrónico próximo que transformaría el mundo en una aldea global. Ya quisieran los exegetas de Nostradamus que sus profecías tuvieran el rigor de las del profesor canadiense.
La globalización nos ha hecho compartir intereses comunes pero, a través de los medios audiovisuales, se ha globalizado la vulgaridad, el mal gusto, la violencia y la maldad. Lo peor de la sociedad lo tenemos presente en las pantallas a dosis elevadas. Las cotas de violencia son exageradas e irreales porque eso genera audiencia. Por fortuna, niños no asesinan a niños a diario, ni jóvenes matan a sus padres con una catana influenciados por los dibujos manga. Sin embargo, lo que se ve ejerce una influencia en la vida cotidiana de las personas. Ello, por una parte, crea el efecto imitación o contagio, y por otra, desencadena un estado de pesimismo generalizado y la necesidad de que el papá Estado nos proteja; y para protegernos es necesario que nos controle; y para ello tenemos que entregarle nuestra intimidad e incluso nuestros pensamientos. Es el sueño de todo régimen totalitario.
La televisión muestra cierta realidad, que bien teledirigida alimenta a la masa que se mimetiza una y otra vez en los patrones de conducta que transmiten las imágenes. Violencia y sexo en TV es, a menudo, un binomio inseparable. La delincuencia y los delitos en general han aumentado exponencialmente en los últimos años. Algunos expertos culpan a la TV de la violencia sin causa de niños y adolescentes. Se imita lo que se ve, y lo que se emite no es precisamente un modelo a seguir. Lo saben los políticos, los accionistas de las cadenas, los gestores, los patrocinadores, los educadores y los padres. ¿Quiénes son los responsables?
GALICIA NO ES NACIONALISTA
Magdalena del Amo
Faltaba algo más de una semana para el Día de Galicia cuando llegó a mis manos un libro ameno, irónico, divertido, original y profundo, aunque en la solapa se alude a él como panfleto, es decir, “opúsculo de carácter agresivo”, según una de las definiciones del DRAE. A las orillas del Ser es el título de esta obra del escritor y columnista político, Alfonso de la Vega , publicada por el Centro de Estudios Poder Limitado, un think tank de Galicia, miembro de la red Stockholm Network, que preside el abogado Francisco Fernández Tarrío.
El libro se gesta durante la última etapa del bipartito nacionalsocialista gallego y surge como una necesidad, una obligación moral, una defensa contra el ataque del galleguismo burocratizado que prima lo propio a lo bueno, que ningunea la lengua española y entroniza la mediocridad. Es “un esfuerzo por defender y reivindicar el sentido de la cultura como manifestación del espíritu, la defensa del individuo ante la imposición de la tribu, la sensatez ante las fanfarronadas ideológicas de nuestra clase política y la libre elección personal ante quienes quieren petrificar la historia en clave monolítica”. En definitiva, un homenaje a Galicia. Me cuento entre los que aman esta tierra y entre los que sufrieron el totalitarismo del bipartito laicista PSOE-BNG.
Para mí, vivir en Galicia fue una elección que se fue transformando en lujo. Mi marido y yo estábamos asentados en Madrid pero pasábamos largas temporadas en Nueva York, Los Ángeles, Puerto Rico y Buenos Aires. Madrid es el gran paraguas que acoge, hermana y desasna a los que presumen de antiguos condados, grupos sanguíneos y orígenes hiperbóreos. En Nueva York se aprende a claudicar de “lo mío lo mejor”. Nueva York es como una maqueta, una pequeña muestra del mundo, donde cabe todo, lo mejor y lo peor; donde los extremos se tocan; donde todo es y nada permanece estático.
La ciudad californiana que los españoles fundaron en el siglo XVIII, Los Ángeles, es tal y como se ve en las películas. Lo peor de todo es aprender a abrir bien los ojos para no pasarse de salida en las autopistas y no aparecer en Alaska, como le pasó a más de uno, y perdón por la hipérbole.
Puerto Rico es la capital del coquí, del olor especial, de la brisa acariciadora que Colón describió en su libro de bitácora. Es la isla del encanto, de la gente amorosa que a la primera de cambio te sienta a su mesa ante un plato de arroz con habichuelas, platanitos fritos y tostones. Buenos Aires, mi Buenos Aires querido, que dice el tango de Gardel/Le Pera. Allí aprendí a disfrutar de la vida como sólo los porteños saben hacerlo; a recibir clases de psicología de los taxistas; a ir de librerías a las doce de la noche (las de la calle Corrientes son un espectáculo nocturno); a pasear ingenuamente por el multicolor barrio de la Boca , cuna de Caminito , el famoso tango de Juan de Dios Filiberto, ante el asombro de los lugareños por la inseguridad ciudadana, y a degustar las meriendas de dulce de leche y alfajores, porque hay que decir que Buenos Aires tiene las mejores cafeterías del mundo, que nada envidian a las de París.
Allá, tan lejos, y con el Atlántico de por medio, siempre nos acordábamos de Galicia. Y cuando volvíamos, aún con el jet lag y las maletas a medio deshacer, nos escapábamos a nuestro refugio gallego en El Ribeiro. Siempre estábamos dispuestos a plantarnos en la carretera de La Coruña poniéndonos por montera las seis horas de peregrinaje. Porque eso era. Así fuimos inaugurando los diferentes tramos de la autovía A-52. Al llegar a la casa gallega, casi siempre al atardecer, después de dar un paseo por el monte e impregnarnos del olor a pino, a “xesta” y a carballo, y haber escuchado el canto de los mirlos, conectábamos la televisión, siempre en la Gallega , y no cambiábamos de canal mientras duraba la estancia. Mi marido llevaba en América muchos años y para él era una novedad oír hablar gallego en TV. Yo veía incluso los dibujos animados y siempre esperaba al cierre de emisión para oír el Himno cuando acababa la programación. Allí estaba yo, firme cada día, cantando a voz en grito las frases de Pondal. Aprendí a hacer el caldo y la empanada. Leí a los autores gallegos y puedo defenderme en este idioma, que es también mío. También tuve dos pastores alemanes llamados Breogán I y Breogán II. Creo, por tanto, que no soy sospechosa de no amar Galicia, toda ella, su idioma, sus gentes, su patrimonio artístico, su paisaje, su tradición, en definitiva, todo lo que es la tierra galaica.
Pero un día todo se volvió gris. Los que se hacían llamar descendientes de los suevos llegaron al poder por la puerta de atrás, con hambre de mando y ansias de galones. Hubo moqueta, coches, despachos, jardines botánicos y prebendas “dabondo”; incluso amistades peligrosas, con fotos de paseos en yates de renombre.
Pero la cosa no se quedaba ahí. La Galicia –nunca Galiza—de los suevos debía ser secuestrada para imponer la dictadura del galleguismo despótico, laicista y anticonstitucional. Pongamos que hablo del BNG, partido fanático donde los haya, que so pretexto de amar Galicia pretende construir un “muro de grelos en el Padornelo”, que diría Corina Porro, e insuflarnos ideas trasnochadas sobre la identidad de los gallegos.
Como el PSOE gallego necesitaba los escaños nacionalistas –maldita plaga—para formar gobierno, las dos parcelas más sensibles para ideologizar, Cultura y Educación, cayeron en manos del Bloque. Ahí empezó la noche larga y oscura para este rincón de tierra que en los últimos años se había subido al tren del progreso y había transformado “las menciñeiras en hospitales y las corredoiras en autopistas”, don Manuel Fraga dixit.
Los señores del Bloque, fieles a su ideología fundamentalista y totalitaria, pretendieron adueñarse de nuestros cuerpos y de nuestras almas. Se persiguió a los funcionarios por no hablar en gallego; y también a los maestros y a los niños. Se sacaron decretos asfixiantes como el que imponía el gallego obligatorio. Las escuelas de infantil empezaron a llamarse galescolas, que rima en consonante con ikastolas, las escuelas vascas donde se forma la kale borroka y demás calaña vandálica “prebildueta”. A los niños se les empezó a hablar de España como del gran enemigo, y de los españoles como los opresores. Entre sus muchas ocurrencias, pretendieron cambiar el horario, una hora menos que en el resto de la España peninsular; normas para nacer y morir en gallego. Pretendieron incluso que fuese obligatorio cantar el himno en los centros escolares.
Los políticos del Bloque pronto se acostumbraron a la moqueta y creyeron que eso era eterno, que Galicia estaba de una vez conquistada para moldear su sueño y jugar a diosecillos. “Acabáronse as maiorías asolutas”, repetía incesantemente el politiquillo de Allariz. Y enseguida, ¡ay la condición humana!, cambiaron sus jerséis de punto y sus chaquetas de saldo, por trajes a medida al estilo burgués. A Anxo Quintana le hizo Salvador Freixedo estos versos:
Ay meu Anxiño Quintana
ben vexo canto medrache
e qué rápido pasache
daquil pantalón de pana
a estes traxes de Versace
Cunha ideoloxía mítica
e unha formación raquítica
trepaches con decisión
polos eidos da política.
¡Entraches polo balcón!
Penso que no mundo enteiro
ti tes sido o primeiro
que cáseque de repente
pasaches de camilleiro
a ser vicepresidente.
Ti nunca fuches gandeiro
nin pastor de pequeniño,
pero agora has ser toureiro
porque o teu xefe primeiro
é un cabresto touriño.
Ti quérelo tourear
e il quérete escornar;
e coa liorta permanente
esquecedes gobernar
o que lle interesa á xente.
Por mor da educación
moito incordias e amolas
pois as xentes andan tolas
con esa túa invención
das enxebres galescolas.
Todo esto ocurría con la anuencia del PSOE, ocupado en otros menesteres y chantajeado continuamente por el partido del “Espartaco somos todos”. ¡Qué premonición! ¡Cómo funcionó la onda de forma! Mira que le dijimos que Espartaco había muerto amarrado al poste, al sol y comido por las avispas.
Con esta situación, los que amábamos Galicia de verdad, teníamos dos opciones: o irnos hasta que mejorara la situación, como han hecho tantos vascos –salvando todas las distancias entre motivos—o luchar contra el tirano. Y luchamos. Pero en ese tiempo, en un acto de rebelión, dejamos de cantar el himno que se nos quería imponer y sentimos un rechazo a todo lo gallego que se estaba imponiendo despóticamente.
Fue en esa etapa cuando se creó el think tank Centro de Estudios Poder Limitado. Y fue también cuando Alfonso de la Vega plasmó en papel los magníficos pensamientos de A orillas del Ser , citado al comienzo del artículo.
Siguiendo la estructura de La divina comedia , el autor nos ofrece un recorrido iniciático por el alma gallega y algunos lugares emblemáticos, de la mano de Rosalía que es en este juego el Virgilio de Dante, a la que el protagonista de la obra, Sarastro, encuentra en San Andrés de Teixido. Los dos mantienen interesantes conversaciones, algunas muy esotéricas, cargadas de simbolismo precristiano, cerne de la idiosincrasia gallega.
Personajes de la talla de Schopenhauer, Murguía, Castelao, Otero Pedrayo o Risco entran en el escenario y hacen sus agudos comentarios. Y como colofón, una “guía para lectores extraviados”, que nunca viene mal.
Un año más celebramos nuestro Día, el de Galicia, el de Santiago. Los españoles renovamos la ofrenda al Apóstol para continuar con la tradición que Felipe IV instauró en 1643. Pero no todos. Los todos y las todas nacionalistas que rechazan la bandera y la constitución españolas, se manifestaron, como siempre en la plaza de la Quintana y calles adyacentes. En esta ocasión muy bien acompañados. Este año, aparte de los autóctonos, Carlos Aymerich, Guillerme Vázquez o Ana Pontón, nacionalistas-separatistas de otras latitudes y los cónsules de las dictaduras de Chavez y Castro, contaron en su marcha con “Bildueta”. Sí, la representante de Eusko Alkartasuna e integrada en Bildu, Lorena López de Lacalle, el día de nuestra fiesta grande, se paseó por nuestras calles y plazas con la bandera de la independencia y el clamor silencioso de unos muertos que desde el más allá piden justicia.
AMY WINEHOUSE, OTRO ÍDOLO CAÍDO
Magdalena del Amo
Cuando al gran compositor y ferviente católico Karl Brunner, le preguntaron sobre el más allá, dijo: “Cuando llegue ante Dios, le tocaré mi novena y seguro que me abre sus brazos”. Seguro que no le fue necesario presentar ese credencial para ser admitido en el Paraíso, como tampoco necesitó Amy Winehouse cantarle a Dios, hace sólo unas horas.
Los éxitos de sus álbumes Frank o Back to Black ; sus nominaciones a los Mercury, sus cinco Grammys, el Brit Award como mejor artista británica, amén de otros galardones, son el premio a una carrera profesional, mimada por los críticos musicales de los medios especializados.
Su voz de contralto bajo con diversos registros le permitió interpretar géneros tan dispares como soul, jazz, rock o ska. Pero sus éxitos profesionales se vieron enturbiados en muchas ocasiones por su trayectoria vital autodestructiva. Quizá la más sonada fue cuando Estados Unidos le denegó el visado por sus antecedentes en el uso y consumo de drogas y no pudo asistir a los Grammy.
Este icono de la juventud, inmersa en un bucle sin fin, padecía trastornos alimentarios, depresión y era adicta al consumo de sustancias varias: cocaína, éxtasis, ketamina o crack. Los centros de desintoxicación fueron lugar de parada y fonda para este ídolo del pop. Son conocidas sus comparecencias en público completamente ebria, y sus apariciones nocturnas desordenadas y medio desnuda.
La muerte de Amy Winehouse y su vida de excesos no son una excepción en el mundo de la música pop, y más en concreto en el rock. Rock y drogas parece ser un binomio inseparable. Las vidas de los ídolos musicales no son precisamente un ejemplo. Casi sin excepción están inmersos en un mundo sórdido, de excesos en todos los sentidos que propicia que muchos tengan muertes prematuras por sobredosis, suicidio o asesinados por alguien del entorno. No son un ejemplo para nadie, y sin embargo, el marketing manipulador diseñado por las casas discográficas y el propio sistema, capta las mentes de los jóvenes y los convierte en adoradores de ídolos de barro. Esto no es casual. Es una estrategia de control de masas creada por expertos en control de la conducta humana.
LA MÚSICA COMO CONTROL DE MASAS
Si echamos la vista atrás, antes de los años cincuenta en muy pocos hogares había un aparato para oír música, y muy pocas personas tenían cultura musical. Existía la música clásica, las bandas y la música de las orquestas populares. A partir de los sesenta la música se masificó, se empezó a comercializar el tocadiscos y los discos de vinilo, y comenzaron los programas musicales en TV.
En los sesenta, por designio de los controladores del mundo, empezaron a proliferar los grupos de rock, no de una manera natural, consecuencia de los años de bonanza una vez superada la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, sino como arma de control de masas. La manipulación a través de la música y la televisión empezó prácticamente al mismo tiempo.
Theodor Adorno fue el encargado de elaborar una teoría social del rock and roll. En su obra Introducción a la sociología de la música habla
de “programar una cultura musical de masas como una forma de control social masivo mediante la progresiva degradación de sus consumidores”. Como experto en la conducta humana, teoriza sobre el lavado de cerebro o atontamiento obligatorio; explica las reacciones y emociones inconscientes que se producen cuando se oye una canción o varias de manera repetida y la identificación con lo que representa. Y también cómo, de alguna manera, queda aislada la individualidad al integrarse en el alma grupal que conforma el conjunto, léase fans.
Lo que ocurre hoy en los conciertos es la concreción de los descubrimientos de Adorno. ¡Cuántas veces nos hemos sobrecogido cuando en un concierto, entre la neblina, hemos visto cómo centenares o millares de manos en alto se balancean a un lado y a otro, tarareando la canción a petición del cantante que está en el escenario! La escena es como un ritual de socialización, en un sentido, comparable a la adicción. Existe un paralelo con los alcohólicos de fin de semana, que beben cuando están en grupo, para integrarse y para conseguir ser, al menos durante unas horas, lo que anhelan y no son en su vida cotidiana.
Este tipo de música tiene un efecto casi hipnótico. Los “40 principales”, aunque nos suene extraño, tampoco es algo inocente. Según apunta Paul Hirsch en un informe de la Universidad de Michigan, después de la Segunda Guerra Mundial las emisoras de radio se lanzaron a repetir 24 horas al día las cuarenta canciones de mayor éxito con el fin de crear una subcultura, sobre todo entre los jóvenes.
En España, hace algo más de veinte años irrumpió el fenómeno del Walkman. Yo aún no sabía de la existencia del Tavistock y todo el proyecto de manipulación. Pero la simple observación me decía que algo estaba ocurriendo. De repente empezamos a ver a los jóvenes con auriculares conectados permanentemente a los oídos. Iban caminando por la calle, ensimismados, mirando hacia el suelo, sin enterarse de lo que ocurría a su alrededor. Al llegar a sus casas seguían con la música a todo volumen en sus habitaciones. Siempre pensé que estos chicos piensan poco, y reflexionan poco. No tienen tiempo. Viven en el estado cuasi hipnótico o de atontamiento obligatorio que preconiza Adorno.
Es frecuente oír decir a la gente mayor que no le gusta ni entiende la música moderna. Es una cuestión generacional, pero hay alguna razón más sutil. Buena parte de esta música está compuesta siguiendo la escala de doce tonos que, según los expertos, produce sensaciones especiales en ciertos humanos, especialmente en los de una franja de edad determinada. La música atonal fue creada en 1910 por Arnold Schönberg, compositor austriaco y agente del M16. Esta escala consiste en sonidos graves y repetitivos que, según las fuentes, fue tomada de la música del culto a Dionisios, dios de la locura y la transgresión. ¿Qué hace un miembro de la Inteligencia Británica componiendo música para crear sensaciones? Resulta, cuando menos, sospechoso. A propósito de esta música dice Richard Warren Lipack: “Esta nueva forma de música contribuiría a infligir en la psique y en el subconsciente una ruptura subliminal mucho más radical. […] Esto ocurrió de forma natural gracias al cada vez mayor tono desinhibido al que se sometía el cuerpo, el cerebro y el espíritu humano que la rápida progresión de la escala atonal aportaba fácilmente”. Algunos expertos afirman que Theodor Adorno eligió esta música para aplicarla a las composiciones de los Beatles. Extraemos esta cita de Daniel Estulin, que a su vez bebe en otras fuentes que por los años sesenta escribían sobre la materia: “Los cultos dionisiacos se celebraban en Grecia y luego en Roma en honor a Baco, al que siempre se le representa con una copa de vino en la mano. Se le considera dios del vino, de la locura, de la desinhibición y la transgresión. Griegos y romanos no disponían de los modernos instrumentos musicales pero, según Tito Livio, durante las dionisiacas, que duraban varios días, las mujeres fungían de ménades o bacantes y danzaban frenéticamente. La masa cometía actos violentos, comía, bebía y se entregaba a una actividad sexual desordenada, incluso con personas del mismo sexo mientras sonaba incesante la música de flautas, pífanos, tambores y panderetas. Un ambiente así, modernizado, debió ser Woodstock. El efecto de la música rock en el cerebro de los jóvenes también se ha comparado con los rituales en honor de la diosa Isis y con algunos ritmos tribales”.
Otro de los peligros es que muchos jóvenes han llegado al mundo de la droga a través del rock. Estos dos elementos suelen ir asociados. De hecho los líderes rockeros suelen confesar públicamente su adicción a las drogas.
LA MUERTE DE ALGUNOS ROCKEROS
Los líderes del rock son seguidos por millones de jóvenes en todo el mundo, cada vez a edades más tempranas. Basta ver la algarabía que se forma en los aeropuertos cuando llegan de gira a cualquier país. Veamos cómo encontraron la muerte algunos de estos iconos de la juventud: Elvis Presley: sobredosis; John Ace: se pegó un tiro; Tomy Bolin: sobredosis;
John “Bonzo” Bonhan: asfixiado con su propio vómito después de haber tomado mucho vodka. Era consumidor de heroína y cocaína; Tim Buckley: sobredosis; Sam Cooke: de un disparo después de haber violado a una chica. Ian Curtis: se suicidó; King Curtis: apuñalado; Darby Crash: sobredosis; Nick Drake: sobredosis; Pite Ham: se suicidó; Jimi Hendrix: sobredosis; Monika Danneman (última compañera de Jimi Hendrix): se suicidó; Al Wilson: sobredosis; Donny Hataway: se suicidó; Fram Parsons: sobredosis ; Gary Thain: sobredosis; Frankie Lymon: sobredosis; Vinnie Taylor: sobredosis; Jimmi McCullough: mezcla de drogas; Phil Ochs: se suicidó; Michael Hutchence: se suicidó; Kurt Cobain: se suicidó; Brian Jones: sobredosis; Janis Joplin: sobredosis; Jim Morrison: sobredosis; Pamela Morrison (esposa del anterior): sobredosis; Sid Vicius, de Sex Pistols: sobredosis; Freddy Mercury: sida; Ian Curtis, de Joy Divison: se suicidó; Antonio Flores: muerte relacionada con la droga.
La muestra es bastante explícita y prueba la relación entre la música rock y las drogas. Por eso, en algunos centros de rehabilitación de drogadictos de Estados Unidos está prohibida la música rock y la televisión durante el periodo de tratamiento. Si bien no todos los líderes del rock mueren de sobredosis, el desorden y el comportamiento autodestructivo suele ser el patrón imperante. Descansa en paz, Amy Winehouse.
FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA
(y III)
Magdalena del Amo
La inquina de las feministas de género hacia la familia la justifican porque, según su idea, crea y fomenta el sistema de clases al que nos hemos referido, apoyando las diferencias entre hombres y mujeres. Su fin es destruir el concepto de familia porque, en efecto, es en el seno del hogar donde se aprenden las primeras lecciones sobre la vida. Las feministas rechazan la imagen de unos padres que están juntos porque tienen un proyecto de vida en común a partir del amor. En la familia se aprende a discernir entre el bien y el mal. Se aprende el valor de la religión. Para las feministas de género este modelo es nefasto y se han propuesto destruirlo porque –según su doctrina—no sólo esclaviza a la mujer sino que condiciona a los hijos para que acepten la familia, el matrimonio y la maternidad como algo natural. Por eso, otro de sus fines es el control de la reproducción y el cuidado de los hijos a cargo del Estado donde se les eduque en los nuevos “valores”. En algunos puntos su fanatismo raya lo enfermizo. “No debería permitirse que ninguna mujer se quedase en casa para cuidar a sus hijos”. El grado de perversidad es tan grande que el hecho de “no quedarse en casa” no es para ayudar a que la mujer se “realice” fuera del hogar, como sostuvieron durante años las feministas tradicionales, sino para que no se creen lazos con los hijos y evitar que se les inculquen valores religiosos y sociales.
A estas ideas que sostienen que mujer y hombre, y masculino y femenino son construcciones culturales, viene a añadirse otra tan descabellada pero aún más perversa si cabe. Postulan que lo natural no es necesariamente un valor per se y que los seres humanos ya estamos en condiciones de superar a la naturaleza en muchos campos. Si la naturaleza imposibilita realizar sus propósitos de cambio social, en definitiva, si les estorba, están dispuestas a eliminarla porque aseguran que toda diferencia es nefasta, indica discriminación y, por tanto, no debe existir. Los defensores de esta ideología rechazan tanto la discriminación negativa como la positiva porque el enemigo a combatir es la diferencia.
La mayor parte de las personas de buena fe cuando impulsan o apoyan programas relacionados con la mujer, su libertad y sus derechos, no se imaginan que están sirviendo a esta ideología esclavizante.
Juan Pablo II, partidario siempre, igual que Benedicto XVI, de la promoción de la mujer en los diferentes ámbitos de la vida moderna, señaló antes de la Conferencia de Pekín la estrecha relación entre la mujer y la familia. “No hay respuesta a los temas sobre la mujer, que pueda pasar por alto la función de la mujer en la familia. […] Para respetar este orden natural, es necesario hacer frente a la concepción errada de que la función de la maternidad es opresiva para la mujer”, dijo el Santo Padre. Sin embargo, estas ideas no fueron tomadas en consideración. Más aún, las feministas de género consideran que una mujer que ejerza sólo de madre no debe aparecer “bajo un prisma favorable”.
La deconstrucción de la religión es otro de los principales apuntes en la agenda de las feministas de género. Por ello han pretendido reinventar a Dios. En su lugar sugieren adorar a la Diosa , la imagen de Sophia o sabiduría femenina. Carol Christ, Elizabeth Schussler Fiorenza, Joanne Carlson Brown y Carole R. Bohn se declaran teólogas feministas de género y promueven estas ideas. Su misión es atacar al Vaticano por oponerse a sus teorías destructivas.
Las feministas radicales pretenden hacer lesbianas, homosexuales y bisexuales desde la cuna
Las feministas de género no buscan mejoras sociales para la mujer; muy al contrario, piensan que los derechos alcanzados en los últimos años suponen un retraso en la implantación de la ideología. La auténtica meta de la revolución feminista no es conseguir la igualdad con el varón sino la desaparición de varones y hembras puesto que “las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importan culturalmente en la nueva perspectiva social de deconstrucción de la sociedad”.
Conclusión: No se trata de ser tolerantes y de que nos acostumbremos a que aquél o aquélla que nació en un cuerpo que no es el suyo, como se dice ahora, se cambie de sexo mediante hormonas y cirugía. Tampoco se trata de que los que nacen con una inclinación hacia el mismo sexo, formen pareja y convivan como una familia más, engendrando, adoptando o sin adoptar. No se trata de que nos adaptemos a un mundo, donde, aparte de la familia tradicional, coexistan otros tipos de familia, como los que hemos citado. Se trata de cambiar el mundo para liberar a las mujeres. Para ello hay que eliminar la naturaleza. Y eso se consigue eliminando el matrimonio y la familia tradicional. Eso se consigue haciendo lesbianas, homosexuales y bisexuales desde la cuna. El sexo es únicamente para el placer. Las relaciones sexuales deben ser polimórficas y libres. El aborto, también libre. Todo vale en este nuevo mundo del género, excepto los valores tradicionales. Lo peor de todo, y refiriéndonos a España, es que ya es un poco tarde para impedirlo socialmente, aunque no para combatirlo. En el ámbito privado, con nuestros hijos, sí estamos a tiempo pero, debido a la presión exterior, tendremos que trabajar el triple aunque habrá merecido la pena.
En España, más allá de políticas del momento como De la Vega , Pajín o Alborch, que presumen de ser socialistas feministas, Amelia Valcárcel es una de las defensoras de la ideología de género más relevantes y propugna que en el momento actual, donde apenas se diferencian los idearios políticos, la nota diferenciadora entre la izquierda y la derecha es el feminismo. A ella pertenecen estas palabras: “Si no los podemos hacer tan buenos [a los hombres] hagámonos nosotras tan malas; no exijamos castidad, sino perdámosla; no impongamos la dulzura, hagámonos brutales; no atesoremos naturaleza, sino destruyámosla con el fervor del converso”. Si bien un párrafo extraído no define una idelología, éste, en concreto, sintetiza su criterio de lo que debe ser la nueva mujer.
Leyendo a Amelia Valcárcel, a su discípula Alicia Miyares o a Celia Amorós no nos cabe duda de que tanto la asignatura de Educación para la ciudadanía como la implantación de los sistemas de discriminación positiva, de cuotas y de paridad fueron gestados en sus mentes posthegelianas, al amparo de las feministas radicales norteamericanas. Sin embargo, la teoría es tan absurda y perversa como fraudulenta, y estamos seguros de que su implantación se quedará en un mero intento.
El sueño de las feministas ha sido siempre emular al hombre y estaban equivocadas, porque como bien dice Victoria Camps, la irrupción de la mujer en el mundo del varón es banal y fútil si no aporta lo específico de su condición femenina. Este afán de imitación viene dado por la naturaleza lesbiana de muchas de sus ideólogas y dirigentes. Si analizamos las biografías de cuantas han impulsado esta forma de pensamiento, incluida la aversión al varón, nos encontramos con la particularidad de que casi todas han sido –y las defensoras actuales, también— homosexuales o bisexuales. Lo mismo podemos decir de los hombres que han apoyado los movimientos radicales. Las feministas lesbianas siempre se consideraron hombres de segunda. De ahí que Simone de Beauvoir escribiera en El segundo sexo , libro de cabecera para muchas discípulas y feministas, que las mujeres son “hombres limitados neurológicamente en todos los sentidos excepto en las funciones reproductivas”. Por ello repudian la maternidad y la consideran como una lacra que ha impedido que la mujer progresara socialmente y se ocupara de las cuestiones de Estado, de la ciencia o la economía, las tres facetas en las que, según Weber, debían desarrollarse los hombres cultos.
Hay otros movimientos feministas que defienden los retos de las mujeres que se deben fomentar, sin perder un ápice de sus valores femeninos. Las mujeres hoy no tienen que demostrar nada. En las universidades son mayoría en alcanzar el título con mejores calificaciones. Giles Lipovetsky asegura en su obra La tercera mujer que ésta “ya ha dejado constancia de su capacidad intelectual, profesional, artística y personal”. En efecto, hoy, la mujer –con independencia del absurdo sistema de cuotas—ha alcanzado por méritos propios puestos de relevancia en el mundo de la empresa, la literatura o la política. Curiosamente, muchas de estas mujeres no pertenecen a ningún colectivo de mujeres y suelen estar en contra del feminismo socialista y la discriminación positiva de la mujer, impulsada desde los gobiernos progres.
Hay que fomentar el feminismo constructivo
En este mismo sentido, en 1972, la primera ministra de Israel, Golda Meir, le respondía a la periodista Oriana Fallacci a una pregunta sobre el feminismo socialista radical en estos términos: “¿Se refiere a esas locas que queman los sostenes y andan por ahí desquiciadas y odian a los hombres? Son locas. Locas. ¿Cómo se puede aceptar a locas como ésas, para quienes quedar embarazada es una desgracia y tener hijos es una catástrofe? ¡Si es el privilegio mayor que nosotras las mujeres tenemos sobre los hombres!”.
Es necesario un feminismo alternativo que abogue por un mundo donde los dos sexos tengan los mismos derechos y oportunidades, conservando cada uno de ellos sus valores y características inherentes. Un mundo, no de lucha sino de entendimiento. No de confrontación sino de diálogo. Un feminismo de la complementariedad, como ya postuló la gran Edith Stein en la década de los cuarenta. En sus conferencias Stein instaba a las mujeres a no conformarse con una educación mediocre y a estar presentes en todos los campos del pensamiento ya que ninguna profesión les debía estar vedada y era mucho lo que podían aportar a la sociedad. La Santa alemana definió a la mujer como complemento del hombre, de la misma manera que el hombre es complemento de la mujer. Ambos son en sí complementarios, y no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino ontológico. Lo humano se realiza en toda su extensión gracias a la dualidad de lo masculino y lo femenino.
Las palabras de santa Teresa de Calcuta en la carta enviada a la Conferencia de Pekín están llenas de amor: “No entiendo por qué algunas personas dicen que la mujer y el hombre son exactamente lo mismo y niegan las bellas diferencias entre ambos. Todos los dones de Dios son buenos, pero no todos son iguales. A menudo digo a las personas que me dicen que ellos quisieran servir a los pobres como yo lo hago: ´lo que yo hago, tú no lo puedes hacer, y lo que tú haces yo no lo puedo hacer. Pero juntos podemos hacer algo bello para Dios`. Así sucede también con las diferencias entre mujeres y hombres. Dios ha creado a cada uno de nosotros, a cada ser humano, para cosas muy grandes, para amar y para ser amado. Pero, ¿por qué Dios nos hizo a algunos, hombres y a otras, mujeres? Porque el amor de la mujer es una imagen del amor de Dios. Y el amor del hombre es otra imagen del amor de Dios. Ambos son creados para amar, pero cada uno de una manera diferente. Mujer y hombre se completan mutuamente, y juntos muestran el amor de Dios más plenamente que cualquiera de los dos puede hacerlo solo”.
El feminismo radical es un fracaso y no beneficia en nada a la mujer porque la desprovee de su dignidad y la convierte en un personaje de ficción obligada a interpretar el triste papel de la mujer que no es mujer.
Reivindicamos desde aquí este otro feminismo. El feminismo femenino y cristiano que promociona a la mujer en su profesión y ensalza sus cualidades de esposa y madre. Reivindicamos a la mujer compañera del hombre, tanto monta, monta tanto. Reivindicamos la diferencia y la complementariedad. Reivindicamos también el pudor. Y reivindicamos la responsabilidad del hombre, compañero de la mujer, los dos juntos al frente de la familia para educar, compartir tareas de casa, penas y alegrías, y caminar juntos por la senda de la vida.
Como el tema es preocupante quiero dejarle al lector un rayo de esperanza. Si, como ya expresamos, el feminismo radical fracasó en los lugares donde se gestó. Es lógico pensar que en España también pasará como una moda ideológica más. La citada periodista norteamericana Dale O´Leary, especializada en feminismo de género y autora del libro The gender agenda: redefining equality , asegura que “las herejías duran solamente una generación; ellas son como falsificaciones de grandes maestros, que engañan a la generación en la cual fueron creadas, pero la generación siguiente reconoce que no son más que productos del pasado. El feminismo radical es una de estas falsificaciones. […] Los efectos negativos de los códigos de conducta impuestos por las feministas radicales son considerados como una de las causas de la violencia creciente entre los hombres y las mujeres”. Aunque siguen existiendo los women studies y los postulados de género aún se imparten en muchas universidades, los estudiantes son cada vez más reacios a aceptar esta ideología que consideran un fraude y, mucho menos, a ponerla en práctica.
Juan Pablo II insta a los hombres a participar en el gran proceso de la liberación de la mujer, y en su Carta a la Mujer dice: “La presencia de cierta diversidad de roles no es de ninguna manera perjudicial para la mujer, siempre que esta diversidad no sea el resultado de una imposición arbitraria, sino más bien expresión de lo que es específico al ser masculino y femenino”.
En España tendrán que pasar unos cuantos años para que todo retorne a los cauces de la normalidad. De momento, el feminismo de género se impone a gran velocidad. Téngase en cuenta que el feminismo socialista no es una idea para compartir sino para acatar, y es el propio Gobierno quien la está imponiendo a base de leyes y decretos.
Mientras tanto, ¿qué pueden hacer las personas provida, proamor, promatrimonio y profamilia? Pues, luchar más que nunca, cada uno desde su tribuna, hasta conseguir reemplazar la cultura de la muerte por opciones que defiendan el sentido de la Vida con mayúsculas, la familia y el amor.
Ver FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA (I)
Ver FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA (II)
OPERACIÓN CAMPS: MORALMENTE LOABLE, ESTRATEGICAMENTE POSITIVA
Magdalena del Amo
Se esperaba que Camps, por imposición de Mariano Rajoy, acudiese hoy a la sede del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana para declararse culpable del delito de cohecho impropio por haber recibido unos cuantos trajes, y aceptara pagar la multa de 46.000 euros que le exigía el juez Flors. Se pretendía así evitar el trago del banquillo, que coincidiría quizá con la campaña electoral si las elecciones se celebran en otoño, y la estela de críticas y ataques de los socialistas que ya tenían las navajas a punto.
Camps mantuvo siempre su inocencia y ahí están los totales del sonriente presidente diciendo: “Claro que yo me pago mis trajes”. O los de Rajoy defendiéndole: “Me ha dicho que no tiene nada que ocultar y no tengo por qué no creerle”. Corrió mucha tinta con este asunto. Especulaciones múltiples, pena de telediario y condena sin juicio. Fue la venda que, a lo largo de los últimos dos años los agitproperos de la izquierda, a falta de gales,faisanes, villas pesoes, matsas, hípicas, casas, fondos reptilianos y demás corrupciones, colocaban en la boca del PP.
Pero hoy, contra todo pronóstico, ocurrió lo inesperado y a media tarde, acompañado del equipo de su gabinete, Francisco Camps comparecía en rueda de prensa para comunicar su dimisión como presidente del Gobierno regional. Manifestó que era una decisión sentida a la vez que un sacrificio político para no entorpecer la carrera de Mariano Rajoy a la Moncloa. En este momento tan doloroso para él, a pesar de presentar en todo momento un semblante de tranquilidad, reiteró su inocencia sobre las barbaridades que a lo largo de los últimos dos años se habían dicho de él y su firme decisión de demostrar en los ámbitos oportunos que tiene las manos limpias; y que ahora se siente liberado para poder defenderse. Declaró que se va sin rencor –no lo merecen, dijo—y con menos cosas que cuando llegó.
El político valenciano estuvo recluido durante los tres últimos días, sufriendo mucho, según palabras de su compañera de partido y amiga, Rita Barberá. Pero no sólo él. El sufrimiento, la intranquilidad y la incertidumbre también hicieron presa en otros miembros de la cúpula del PP, que durante los mismos días tuvieron que hacer de tripas corazón, defender lo indefendible o eludir lo ineludible.
Camps fue el gran problema del PP desde que afloró el caso Gurtel, como también lo fue en su día Luis Bárcenas cuando se resistía a dimitir tras descubrirse el tema del maletín repleto de billetes de 500 euros, sin justificar.
“La verdadera generosidad, en relación con el futuro, consiste en dárselo todo al presente”, reza la críptica frase de Alber Camus. La marcha de Camps, fuera por generosidad o por imposición de Rajoy, es una decisión moralmente loable y estratégicamente positiva. Con una España patas arriba en lo social, en lo económico y lo moral, el Partido Popular no podía permitirse estar maniatado por una minucia –sí, una minucia—frente al cajón sin fondo en el que los socialistas esconden sus miserias desde los míticos inicios de los mal llamados –con toda desfachatez— Cien años de honradez . Nunca hubo tal cosa.
Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿Cuándo empezarán las dimisiones en el Partido Socialista? ¿Dimitirá el secretario del partido en Álava por estar procesado en el caso Faisán por colaboración con banda armada y revelación de secretos? ¿Le llegará el agua al ministro Camacho? ¿Confesará Rubalcaba que es la “Y” del Faisán? ¿Dimitirá de la presidencia del Cabildo Insular de La Gomera el senador socialista Curbelo tras ser detenido en Madrid? La lista es interminable. Pero los poderes fácticos amigos seguirán con el tema en portada porque hay muchas miserias que tapar. Y Rubalcaba –siempre Rubalcaba—ya hizo la ronda por los diferentes medios para pedir apoyos incondicionales. Y todos van a “tensionar”, verbo preferido de Zapatero en tiempo de elecciones.
Al PP le toca ahora poner orden en la Comunidad Valenciana. A la pregunta, ¿ahora, qué?, suena el nombre del alcalde de Castellón, Alberto Fabra. Ya veremos.
EL REGRESO DEL ZORRO
Magdalena del Amo
Sólo vi el genérico pero fue suficiente para activar el resorte que puso en marcha mi maquinaria cerebral cuando yo estaba casi en estado alfa, esa fase previa al sueño que dura segundos, durante la cual conectamos con lo más profundo de nosotros mismos y, según los adoradores de la Pachamama , con el alma del planeta que vibra en tono de la nota fa de nuestra escala diatónica; eso dicen los esotéricos y los modernos estudiosos de la ciencia/arte de los sonidos/música, de la cuerda de Marisol González Sterling y otros vanguardistas. Me refería al genérico de la película de Antena 3 del sábado por la noche, El regreso del Zorro , personaje de nuestra infancia y de todas las infancias pasadas y futuras desde que en el primer cuarto del siglo XX Johnston McCulley tuvo el acierto de crear al personaje protagonista de La maldición de Capistrano , que los niños estadounidenses tenían la suerte de seguir en la revista semanal All Story Weekly .
El personaje del canadiense McCulley, sea una reinvención o adaptación de algún personaje legendario local, como Joaquín Murieta, o de La pimpinela escarlata , el personaje creado por la Baronesa Emmuska Orczy, que tanto nos hizo aplaudir en las butacas de los cines de barrio, fue conformado su perfil en el taller literario de John Rollin Ridge. Después, la película de Douglas Fairbanks, La marca del Zorro , ataviado ya con la vestimenta tal como lo conocemos hoy, globalizó el personaje que, de alguna manera, contribuyó a la conformación del arquetipo del bien y la justicia en nuestras mentes infantiles. Esa es, en definitiva, la pretensión de los patrones de los cuentos e historietas para niños, que el acervo popular ha mantenido inalterables a través del tiempo, donde el ogro y la bruja, representantes del mal, son castigados por su maldad, mientras el príncipe es recompensado con el beso de la princesa, tras pasar el trabajo de cortar con su espada las zarzas que habían crecido durante cien años. Es el premio a la bondad y a la lucha por la excelencia. Todos nos hemos sentido príncipes y princesas. ¿Qué chico no deseó ponerse el antifaz y el sombrero de don Diego de la Vega para poner un poco de justicia en el mundo?
No sé si será por deformación, pero cuando apareció el título en la pantalla, El regreso del Zorro , con la Z ardiendo como si saliese del mismo infierno, aparte de revivir el mito de los modelos ejemplares, simultáneamente activé los archivos de la bicefalia socialista Zapatero/Rubalcaba, que lejos de gobernar, mantienen entretenida a una España agonizante, entre mentiras y manipulaciones al estilo del ministro de propaganda del Tercer Reich, Joseph Goebbels. Y, ¿por qué el Zorro me hizo pensar en el binomio de moda, Zapatero/Rubalcaba? En Zapatero por la letra, está claro. En Rubalcaba por varias cosas. Entre él y el Zorro hay símiles y disímiles. El Zorro representa el bien y no se da a conocer; no necesita reconocimiento público. Rubalcaba reúne lo peor de lo que debe ser un servidor público y busca aplausos para transformarlos en votos. El Zorro se salta la ley para ayudar a los pobres. Rubalcaba, con todos los “presuntos” necesarios, se salta la ley para ayudar a ETA-Bildu por diferentes vías. Y, como el personaje californiano, también les quiere arrebatar los cofres de oro a los banqueros para ayudar a los menesterosos. ¡Qué tierno, pero qué tarde!
Y se me hizo presente Rubalcaba también porque recordé que los zorros, aparte de gallinas y otras aves de corral, también se alimentan de faisán, cuando lo hay. Y aquí lo hay. Todos sabemos –y más sus íntimos—que Rubalcaba tiene indigestión de faisán, por mucho que lo niegue. Pero he aquí otra coincidencia con el héroe de la Alta California , en este caso con el personaje remodelado de Isabel Allende, que en su novela El Zorro: Comienza la leyenda , introduce algunas modificaciones sobre su origen, y al lado de clásicos como Bernardo, su fiel amigo, o Lolita, su amor, aparece un personaje llamado “Lechuza Blanca” (entre aves anda el juego), la abuela materna de don Diego de la Vega , una chamán autóctona poseedora de los conocimientos ancestrales de su tribu, rebelada contra los invasores tiranos. Conocedora de los vericuetos del espíritu, Lechuza Blanca guía a Diego en un viaje iniciático por los recovecos de su alma, en busca de su guardián espiritual o tótem, al estilo de Juan Matus, el indio Yaki de Carlos Castaneda en Las enseñanzas de Don Juan y en Una realidad aparte .
Dicho esto, y dejando a un lado cuestiones literarias, echo una mirada a la foto de los tres policías que se están comiendo el marrón y rememoro las caras de Amedo y Domínguez, y las lágrimas del padre de este último cuando los dejaron solos frente al peligro. Deben recordar los mandos policiales García Hidalgo, Pamiés y Ballesteros que, ante todo, sirven a España y a ella deben ser fieles, por encima de todo interés particular o político. Colaborar con banda armada es un borrón en la trayectoria vital de cualquier ciudadano, pero cuando quien lo perpetra es un mando de alto nivel de las fuerzas del orden, es España la que vuelve a aparecer en el registro internacional de la corrupción de Estado. En cuando al recurso de “obediencia debida” que a menudo se utiliza, es para otros menesteres y para otros regímenes de los que, por fortuna, estamos muy lejos.
FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA (II)
Magdalena del Amo
Cuando en la “IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer ” se les pidió a sus apologistas que hiciesen un esbozo sobre la perspectiva de género, éstas lanzaron sus reivindicaciones y críticas al viejo feminismo: “La teoría feminista ya no puede limitarse a proclamar una tolerancia del lesbianismo como estilo alternativo de vida o hacer alusión y mostrar a las lesbianas. Se ha retrasado demasiado una crítica feminista de la orientación heterosexual obligatoria de la mujer. […] El género se refiere a las relaciones entre hombres y mujeres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo. […] Las diferencias entre hombres y mujeres responden a una estructura cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas. […] No existe el hombre natural o la mujer natural. […] Se habla de un continuum de intersexos “cuyo punto medio es el hermafroditismo”. De acuerdo a estos postulados, la heterosexualidad y la procreación no es algo natural sino una “construcción social biologizada”.
Estos asertos crearon gran confusión en la sala y muchos delegados pidieron conocer más a fondo la nueva propuesta, que parecía ser un coladero para implantar determinadas ideas referidas a la orientación sexual. En síntesis, se propuso que el hombre y la mujer, tal y como han sido considerados antropológicamente a lo largo de la historia, no existen por naturaleza. Y si la esencia femenina no existe, y la esencia masculina tampoco, no se puede hablar de un sexo superior a otro porque no existe una forma natural de sexualidad humana. “El sentido del término género (masculino y femenino) ha ido evolucionando de la palabra sexo. Los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio. Ésta es la nueva realidad”, argumentan.
EL ACTIVISMO IZQUIERDISTA EN ACCIÓN
La ex diputada e izquierdista estadounidense, ya fallecida, Bella Abzug, consiguió “hipnotizar” a la concurrencia con su torrente de ideas nuevas y sus pretensiones de cambiar el pensamiento social establecido. (Bella Abzug formó parte del activismo izquierdista. Fue una ferviente defensora de Stalin, y dirigió reuniones a favor del Vietcong durante la guerra de Vietnam. Abzug siempre fue consciente de que su teoría no resistía un análisis científico). Este fenómeno de conversión ocurre a menudo con los conservadores y, en general, con los políticos de centroderecha. No sé si es porque defienden ideas en las que no creen, o sí las creen pero les resultan más modernas o más políticamente correctas las de los llamados “progres”. Que se lo pregunten, si no a D. Aquilino Polaino que salió escaldado del Congreso cuando, tras exponer que los homosexuales tenían algún defecto genético o psíquico y que, como tal, se podía corregir, tuvo que retirar sus palabras, presionado por la panda de progres y pseudoprogres a los que les faltó tiempo para tildar al científico de homófobo, retrógrado y facha. Así se manipula la opinión pública en la dictadura de lo políticamente correcto, con la anuencia, y a través de los medios de comunicación.
En la Cumbre de Pekín se dio una circunstancia similar. Muchos delegados, en contra por lo descabellado de las ideas, claudicaron ante la nueva corriente que se imponía en el mundo. Ideas avaladas y defendidas no por actores y cantantes de turno sino por intelectuales progresistas y profesoras de reconocidas universidades de Estados Unidos, apoyadas por las feministas asistentes.
Los promotores de esta ideología usan un lenguaje engañoso y de dudosa sintaxis para que no resulte fácilmente comprensible y así infiltrarse más fácilmente y “colar” sus propuestas. Por otra parte, todo hay que decirlo, muchas de las mujeres políticas que asisten a estas convenciones han llegado a sus puestos no por méritos sino debido a sistemas de cuotas o como meras mujeres objeto a las que les importa poco lo que allí se debate. Muchos de estos viajes “de Estado” se utilizan para otros menesteres como ir de compras o hacer turismo. Esas mujeres son las que en los respectivos países están encargadas de impulsar los planes de acción firmados durante la Conferencia , diseñados de antemano. Así son las cosas.
No obstante, hay que reconocer la oposición de los delegados católicos de algunos países, y de la Santa Sede , que vieron en los panfletos feministas una afrenta social a los valores humanos, sobre todo, cuando comprobaron que se eliminaban del documento las palabras esposa, marido, padre y madre.
EL FEMINISMO RADICAL ES ÁCIDO SULFÚRICO PARA LA FAMILIA
Hay que destacar la oposición férrea de las mujeres provida que participaron en la Conferencia y que quedaron completamente aterradas por los conceptos allí presentados. La directora del Independent Women Forum , Barbara Ledeen, defensora de los valores femeninos, reconoció la radicalidad de estas ideas que atacan directamente los valores de la familia.
Es normal que estas ideas resulten delirantes a las mentes equilibradas, y los que hemos sido educados en la normalidad las encontremos, cuando menos, indigeribles. Así las juzgaron muchos de los delegados asistentes, y el documento de la “Declaración de Pekín” y su “Plan de Acción” tuvo 44 reservas y algunas observaciones de interpretación, la mayoría referidas a la “salud reproductiva”. Las feministas clásicas tuvieron gran culpa de que el término se introdujera, pues aceptaron el nuevo concepto y se mostraron proclives a sustituir en el texto “género” por mujer , masculino y femenino .
La española Cristina Alberdi, entonces ministra de Asuntos Sociales fue la portavoz de la Unión europea en Pekín por presidir España en ese momento la CEE. Defendió la ideología de género, doctrina que no es compartida por la mayoría de los países de la Unión Europea. Pero así se escribe la historia.
La implantación de la idea de género fracasó en EE.UU. tan sólo veinte años después de haberse implantado, pero la sociedad aún está sufriendo el fruto de esta corriente. Como muestra, en el material obligatorio de los cursos sobre la perspectiva de género que se imparten en algunos centros norteamericanos se incide en que las ideas o conceptos aceptados hasta ahora como naturales son construcciones sociales e insisten en que “los hombres y las mujeres no sienten atracción por personas del sexo opuesto, por naturaleza, sino más bien por un condicionamiento de la sociedad. Así, el deseo sexual puede dirigirse a cualquiera”. Ésta es la teoría. Los manuales de sexualidad para adolescentes que promueve el Gobierno español están redactados de acuerdo a esta corriente. Lo mismo ocurre con la asignatura de Educación para la ciudadanía .
Las feministas de género rechazan la heterosexualidad porque, según su teoría, en el mundo no hay dos sexos complementarios que se atraen –masculino y femenino—, sino que creemos eso porque nos han obligado a ello, es decir, nos atraemos porque nos obligan a creer que nos atraemos. El disparate no puede ser mayor, y va contra la ciencia, contra la tradición y contra el sentido común.
Homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y travestidos conforman, según el colectivo, formas alternativas de sexualidad. Esta concepción amorfa de la persona promueve y justifica todo tipo de comportamientos sexuales por muy aberrantes y perversos que sean. A esto ya nos hemos ido acostumbrando en los últimos tiempos pues los programas de televisión nos muestran continuamente los nuevos ejemplos de sexualidad.
La delegada canadiense Valerie Raymond llegó incluso a proponer que la cumbre se abordara, no como una conferencia de la mujer sino desde una óptica de género cuyo fin no fuera defender los problemas de las mujeres normales sino propulsar el colectivo homosexual, lesbiana, bisexual y transexual. La ONG “International Gay and Lesbian Human Rights Comisión” exigió que se les reconociera el derecho a determinar la propia identidad sexual, a controlar el propio cuerpo, el derecho a elegir con quien engendrar, y criar hijos sin distinción de orientación sexual.
La periodista norteamericana Dale O´Leary, experta en esta teoría y muy crítica a la vez, asegura que las feministas han retomado las teorías marxistas y las han aplicado al feminismo radical. Si Marx decía que toda la historia es una lucha de clases y que éstas sólo se abolirían cuando los oprimidos instaurasen su dictadura contra los opresores, el discurso que sostienen las feministas radicales es que la sociedad sólo será justa y equitativa cuando desaparezcan las diferencias entre hombres y mujeres, que no existen como tales de manera natural, y se implante la dictadura del género. Sostienen que acabar con el género es poner fin al patriarcado, teoría desarrollada por Kate Miller, inspirada en Engels, que en el siglo XIX estableciera las bases de unión entre marxismo y feminismo.
Tener una relación fija o esporádica con alguien
del mismo sexo puede ser muy placentera y evita
embarazos no deseados
Pero su radicalismo va mucho más allá y no les duelen prendas al decir que los marxistas se equivocaron porque en su teoría de la abolición del sistema de clases, si bien reivindicaban la eliminación de la propiedad privada, el acceso de la mujer al mundo laboral, el divorcio, la colocación de los niños en guarderías y la prohibición de la religión, no habían atacado directamente a la familia, verdadera causa de la existencia de clases. Este punto es el mayor fracaso del marxismo, según estas ideólogas del género.
Destruir la familia tradicional es uno de sus fines más perversos. Para ello consideran necesario que las mujeres reivindiquen el total control y posesión de sus cuerpos, el control femenino de la fertilidad, tanto por vías naturales como tecnológicas, el control y cuidado de los niños y el aborto a petición. También aseguran que el control de la reproducción humana es una cuestión impuesta socialmente. Heidi Hartmann dice: “La forma en que se propaga la especie es determinada socialmente. Si biológicamente la gente es sexualmente polimorfa y la sociedad estuviera organizada de modo que se permitiera por igual toda forma de expresión sexual, la reproducción sería resultado sólo de algunos encuentros sexuales: los heterosexuales”.
Se entiende así que con ánimo de controlar la población se incite a los niños y adolescentes a desarrollar su sexualidad con cualquiera de los sexos y a través de la masturbación. En un manual de la IPPF se les dice a los adolescentes que tener una relación fija o esporádica con alguien del mismo sexo puede ser muy placentera y evita embarazos no deseados. Esto es muy grave y ataca directamente a los cimientos de la civilización.
Aparte del control de la reproducción y el aborto libre, la ideología de género reivindica el derecho a elegir la identidad sexual. En cuanto al “estilo de vida”, defienden que sea libre, es decir, promueven cualquier tipo de sexualidad polimorfa. Todo está bien en el disparatado mundo del género.
Otra de las defensoras acérrimas del proyecto, la ex presidenta de Islandia Vigdis Finnbogadottir, aboga por destruir no sólo la familia tradicional sino también la educación. En este sentido propone evitar que las niñas sean orientadas hacia actividades tradicionalmente femeninas y que se les inculquen ideas de rechazo hacia el arquetipo de madre o esposa. “La educación es una estrategia importante para cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad. La perspectiva de género debe integrarse en los programas. Deben eliminarse los estereotipos en los textos escolares y concienciar en este sentido a los maestros para asegurar así que las niñas y los niños hagan una selección profesional informada y no basándose en tradiciones prejuiciadas sobre el género”.
Esta ideología está permeando en nuestra sociedad silenciosamente. No ha llegado mediante un decreto acompañado de titulares de prensa sino que se está instalando en nuestras mentes de manera subrepticia. Hoy, en cualquier centro educativo del más pequeño pueblo de España se inculcan ya estas ideas, sutilmente camufladas bajo el disfraz de derechos del niño y políticas de igualdad. Se ha impuesto ya un léxico machacón de lo políticamente correcto. Así, se habla continuamente de juguetes sexistas y de comportamientos sexistas. A los maestros se les ha sensibilizado en este sentido y actúan creyendo que están contribuyendo a crear una sociedad más equitativa cuando, en realidad, lo que se persigue es imponer un plan perverso para la sociedad, es decir, deconstruirla, según las propias palabras de las feministas.
Los promotores de la perspectiva de género para deconstruir la sociedad consideran que primero hay que deconstruir las relaciones familiares, la reproducción, la sexualidad, el lenguaje, la religión, la cultura y la educación. Susan Moller Okin en un artículo sobre cómo concibe ella una sociedad sin géneros dice que habría roles masculinos y femeninos, y que “dar a luz estaría conceptualmente tan distante de la crianza infantil, que sería motivo de asombro que hombres y mujeres no fueran igualmente responsables de las áreas domésticas…”.
El artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos promulgada por la ONU en 1948 defiende el matrimonio y la familia. En el mismo artículo se asienta que “la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”. Eran los primeros años de la ONU y aún no se había infiltrado la influencia nórdica ni Rockefeller había hecho sus nocivas propuestas.
No faltarán quienes, desconociendo la agenda oculta de este grupo radical nos tilden de exagerados y alarmistas. Pero esto no es una mera conjetura sino una declaración literal de las ideas que este grupo de presión intenta incorporar a los sistemas educativos y asociaciones de mujeres de todo el mundo.
La aversión enfermiza de las feministas radicales hacia la familia queda patente en estas palabras de Alison Jagger, importante activista feminista, autora de libros de texto que se utilizan en seminarios para mujeres en universidades norteamericanas: “El final de la familia biológica eliminará también la necesidad de la represión sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las relaciones sexuales extramaritales ya no se verán en la forma liberal como opciones alternas, fuera del alcance de la regulación estatal […] en vez de esto, hasta las categorías de homosexualidad y heterosexualidad serán abandonadas: la misma ´institución de las relaciones sexuales` en que hombre y mujer desempeñan un rol bien definido, desaparecerá. La humanidad podría revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural”.
Ver FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA (I)
ARRUBALCABADOS
Magdalena del Amo
No pienso escribir más sobre Rubalcaba, al menos hasta pasado un tiempo. Creo que sobre él ya todo está dicho y para su epílogo aún queda tiempo. Transcurrido el sábado y tras haber rumiado su discurso de más de una hora, pasado el domingo y casi medio día del lunes y viendo que casi no se habla de otra cosa, entro al trapo y hago unas reflexiones.
Por cierto, el candidato socialista ya no es ni Alfredo ni Pepunto; es simplemente Rubalcaba, como siempre. Eso sí, como sus publicistas son tan aficionados a las letras, y en vista del éxito conseguido con la Z, el recién estrenado candidato lleva la R como letra de marca; la R de Rajoy. Dicho esto debo confesarles que hoy me siento pesimista, muy pesimista. Creo que estamos aborregados o, mejor dicho, arrubalcabados. A los periodistas nos han lanzado este hueso de caña el fin de semana y no nos resistimos a abandonarlo porque da mucho que roer. Especulaciones sobre quién sería el nuevo ministro de Interior; quinielas sobre en quién caería la portavocía; si los nombrados serían al gusto de Rubalcaba o al de Zp, una penúltima oportunidad para decir “aquí mando yo”. Al fin, llega el mediodía del lunes, y con él las palabras de Z anunciando los nuevos cambios de su Gobierno. Sin sorpresas, salvo por Blanco, pues todo parecía indicar que Jáuregui iba a ser el agraciado. Interior estaba claro; no podía ser otro que Camacho. Para R es como no irse, pues decir Camacho es decir Rubalcaba. Los dos comparten secretos, entre ellos el del Faisán y cuanto rodea a la banda ETA, negociación y claudicación incluidas. Recuérdese que Camacho llegó a Interior de la mano de Alonso cuando los socialistas ganaron los comicios en el 2004.
Ahora bien, está bien hacer ciertos análisis cuando no hay algo más enjundioso de qué ocuparse, y me explico: ¿de qué hemos estado hablando a lo largo de estos tres días? ¿Qué análisis profundo hemos hecho del nuevo candidato? Todos sabemos, incluso los suyos, que miente. Miente porque no tiene ninguna receta para generar empleo. ¿Por qué se llegó a una tasa del desempleo de más del 20% teniendo él la varita mágica? Miente porque sabe que algunas de sus medidas ya se han experimentado sin éxito. Miente porque sabe que será incapaz de generar confianza en los inversores. Este verbo –mentir—hay que sumarlo a los de su eslogan “escuchar, hacer, explicar”, como también podemos añadir “tergiversar y amenazar”. Estos, por lo menos. Sabemos que miente, pero le damos rango de normalidad y pasamos a analizar lo realmente importante, si se me permite la ironía. Se ha elogiado hasta la saciedad su puesta en escena, su memoria, sus recursos, su experiencia, su dominio de los medios, su gracejo, su seducción, su dialéctica, su manejo del idioma… La sentencia latina: Mendax saepe loquax (El mentiroso es charlatán) le viene que ni pintada. Pero, ¿a qué estamos jugando? No se trata de la representación de una función de teatro. En un momento en el que España económicamente está atravesando los peores momentos de los últimos cincuenta años, con cinco millones de parados, el déficit y todo lo que ustedes ya saben, ¿qué puede importarnos que un señor sea elegante; que tenga la capacidad camaleónica de presentarse ante nosotros diciéndonos que no es él, que es otro? ¿Nos toma por tontos? ¿Lo somos? ¿Por qué le seguimos la corriente? ¿Estamos arrubalcabados? Hubo incluso quien comparó su discurso con el de Rajoy y auguró que en un debate televisivo, el gallego podría verse en apuros. Decir esto, con la que está cayendo, me parece una frivolidad.
Hoy fue un día negro. La prima de riesgo de España alcanzaba máximos históricos superando los 330 puntos básicos mientras el “bund” alemán disminuía. Se vuelve a hablar de rescate.
Y nosotros, mientras esto ocurría, seguíamos royendo el hueso de Rubalcaba, y analizábamos si su body language y su puesta en escena conseguirían embaucar a los españoles para seguir mintiéndoles.
FEMINISMO DE GÉNERO, UNA IDEOLOGÍA TOTALITARIA (I)
Por Magdalena del Amo
Es mucho lo que las mujeres de hoy debemos a nuestras predecesoras. Los movimientos feministas surgidos hacia mediados del siglo XIX han luchado sin descanso por la consecución de determinados derechos que por el hecho de haber nacido con un sexo femenino nos habían sido negados desde la noche de los tiempos. La palabra feminismo se utiliza por primera vez en la revista francesa La Citoyenne, a finales del siglo XIX, introducida por Hubertine Auclert. La primera manifestación feminista tuvo lugar en Seneca Falls, Nueva York en 1848. Se reivindicaba, la igualdad y el derecho al voto.
Las feministas tradicionales llevaron el estandarte de la liberación femenina con reivindicaciones sociales como un salario digno o acceso a profesiones consideradas exclusivamente de hombres.
A finales de los años sesenta un grupo de feministas radicales empieza a desmarcarse de lo que hasta ese momento había sido el movimiento feminista reivindicativo en todo el mundo. Surge entonces el feminismo político radical cuyo germen hay que buscarlo en la nueva izquierda surgida después de mayo del 68. Este movimiento radical fagocitó ilegítimamente el término feminista “positivo” que hasta ese momento había luchado por los avances de la mujer.
En estos años, las feministas crean grupos “entre” mujeres y “para” mujeres con el fin de debatir sobre sus problemas (hombres, sexo, familia, religión), que hasta entonces habían pertenecido al ámbito privado. Había que transformar lo oculto, los miedos individuales “en una conciencia compartida de su significado, como un proceso social, la liberación de la angustia, la ansiedad, la lucha de proclamar lo doloroso y transformarlo en político”, según palabras de Juliet Mitchel. Otra gran defensora de esta ideología totalitaria es Mary Evans quien defiende que el espacio privado de la familia y el hogar debe ser “sujeto al escrutinio público”. Fue así cómo lo personal y privado pasa a ser político y público. Estas políticas totalitarias, disparatadas y perversas se han implementado en la sociedad española a fuerza de leyes y decretos.
El corpus de esta ideología totalitaria incluye el sexo libre, el aborto, y la desaparición del matrimonio, la familia y la religión por ser instituciones opresoras.
Para las feministas radicales lo femenino y la feminidad debe ser erradicado de la mujer. Todo lo femenino debe ser deconstruido, porque, según la teoría feminista, la mujer es un invento del hombre. El de la izquierda es un feminismo antifemenino que repudia la idea natural de la mujer.
Estos equívocamente llamados avances de la mujer surgieron en las mentes atrabiliarias de personas desequilibradas y se fueron imponiendo de manera velada en las “Conferencias de las Naciones Unidas” sobre la mujer, de manera subrepticia y sin debates previos.
El feminismo radical parte del “lesbianismo radical”. De hecho, casi todas las mujeres impulsoras de este movimiento han sido, o son, lesbianas o bisexuales. Por eso el feminismo radical tiene como aliados al movimiento gay, denominado también “lobby rosa” y al movimiento queer.
Veamos someramente la cronología de los hechos que nos han conducido a la situación actual. Aunque estas ideas se venían gestando desde finales de los sesenta, divulgándose a través de libros y foros universitarios, es en 1975 cuando se empiezan a imponer socialmente. Este año tiene lugar en México la “Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer”, donde se adoptan algunas medidas, aunque muy tímidas, que nada hacían presagiar el final de estas políticas feministas. En 1979 la ONU adopta el “Movimiento de Liberación Femenina para la Eliminación de toda Forma de Discriminación de la Mujer” (CEDAW, por sus siglas en inglés), al que se sumaron más de ochenta países en los cinco años siguientes.
La clave del movimiento radica en el término “discriminación”. Para las Naciones Unidas discriminación es cualquier política o práctica que influya en las mujeres de forma diferente a como lo hace en los hombres. Es así cómo ciertos comportamientos o tradiciones empiezan a considerarse discriminatorios aunque no haya una intencionalidad malévola en ellos; y ciertas galanterías pasan a ser ofensivas por este tipo de feminismo. Exaltar el instinto maternal de la mujer también es discriminatorio, porque en el hombre no se exalta y, por tanto, no estamos tratando a los dos sexos por igual. Se ha llegado a situaciones de ridículo sin precedentes. Pero, sobre todo, se insiste en la “discriminación relativa al sexo”, que se define como “cualquier distinción hecha sobre la base del sexo, que tenga el efecto o propósito de desmejorar o anular el reconocimiento del goce o su ejercicio por parte de la mujer, sin importar su estado marital, sobre la base de igualdad entre hombre y mujer, sobre derechos humanos y libertades fundamentales en el campo político, económico, social, cultural, civil o cualquier otro”. No se hace alusión en todo el texto al amor, al matrimonio o a los hijos.
Así se empiezan a perfilar las políticas extremistas del feminismo de la nueva izquierda que se implementarían unos años después. Se asienta ya que en la familia hay roles establecidos que es necesario cambiar, y se hace una llamada de atención a los Estados para que adecuen sus leyes, aprobando algunas nuevas y aboliendo otras, en aras de evitar toda “discriminación” de la mujer.
Las consecuencias de la maternidad son contempladas como algo negativo en este documento y se insta a que las mujeres se reincorporen a su puesto de trabajo lo antes posible. Los “expertos” que diseñan estos programas están en contra del concepto de familia. Por eso el empeño en eliminar el instinto materno de la mujer. Por eso promocionan los anticonceptivos y el aborto. Por eso fomentan las investigaciones sobre clonación. Por eso están en contra de la religión. Por eso han hecho a la mujer esclava del trabajo. Como bien apuntó una feminista rusa: “La emancipación ha resultado ser para nosotras una explotación más dura que antes; hay una cierta división de tareas entre hombres y mujeres, pero las mujeres también se ven forzadas a ejecutar tareas muy pesadas”.
Asimismo se insta a los Estados a tomar medidas para modificar las conductas de hombres y mujeres, y se dan detalles de cómo eliminar estereotipos basados en el concepto de superioridad o inferioridad. También se exige revisar los textos de los sistemas de estudios para ajustarse a los nuevos conceptos de hombre y mujer.
Estas políticas se han seguido escrupulosamente. Las mujeres han irrumpido en el mundo laboral. Los niños están desde los tres meses en la guardería, atendidos por “expertos” que ponen en práctica todo lo acordado en las diferentes conferencias. Que los niños estén bajo la tutela del Estado desde que nacen es un viejo sueño de las feministas de género y una práctica obligatoria de los regímenes totalitarios.
Los acuerdos de estas dos convenciones son injustos y discriminatorios para la mujer. Por ejemplo, casi todos los beneficios de ayudas sociales están destinados a las mujeres que trabajan fuera del hogar y se discrimina a las que optan por quedarse a cuidar de sus hijos.
En 1985 la “Asamblea de las Naciones Unidas” convocó a las mujeres del mundo a una conferencia en Nairobi para analizar los resultados de la “Década de la Mujer”. Asistieron unas 13.000 señoras, casi todas feministas. Fue una conferencia de tinte racista cuyo tema principal fue el control de la población en el Tercer Mundo. Los acuerdos de Nairobi poco o nada tienen que ver con la protección a la mujer. Las disidentes manifestaron su contrariedad ante los argumentos del Movimiento de Liberación Femenina: “Nos aterramos igualmente por la hipocresía de las Naciones Unidas, que se fundó para promover la paz mundial y que actualmente es socio participante del holocausto de niños nacidos y no nacidos, coacciona a poblaciones ignorantes para que se sumen a la práctica del aborto y programa esterilizaciones en algunas partes del mundo”.
Los resultados de la Conferencia son una prueba de la simbiosis entre los representantes de las Naciones Unidas y la “International Planned Parenthood” (IPPF), la mayor promotora de abortos del mundo y la diseñadora de los modernos programas de salud sexual y reproductiva. El colonialismo cultural está ganando una carrera contrarreloj para implantar las ideas de unos pocos, de muy dudosa moral, en el resto del mundo.
Sin embargo, lo peor estaba por venir. En los años siguientes se impuso ferozmente la ideología de género que obliga a todos los gobiernos a revisar toda la literatura de las instituciones públicas y privadas de acuerdo a la perspectiva de género.
El feminismo radical mantiene una especie de biofeedback con el movimiento queer que lo hace más radical a la vez que caricaturesco. La theory queer se fragua en EE.UU. entre los ochenta y los noventa en los ambientes universitarios de la nueva izquierda promovida por colectivos de gays y lesbianas que pretendían ampliar el concepto de cultura, en el sentido de mayor diversidad e “inclusión de la diferencia”. Los queer son una escisión de la izquierda surgida en mayo del 68. Así, en una facción quedaban los clásicos marxistas y heterosexuales, es decir, la izquierda reformista, mientras la otra aglutinaba a todo lo considerado marginal y pervertido: gays, lesbianas, transexuales y demás personajes antisistema, sin ningún tipo de moral. Los queer no luchan por integrarse en la sociedad y que ésta les reconozca sus derechos, sino por apartarse de los valores de la sociedad. El día del orgullo gay con toda su parafernalia charlotesca (muy antigua, por cierto, y nada progresista), es un claro ejemplo de la filosofía queer. Su máximo icono es Foucault, homosexual como todos sus ideólogos, seguidor a su vez del Marqués de Sade.
El feminismo de género aparece como consecuencia de la revolución sexual, defendida por Wilhelm Reich, icono de la mujer “liberada”. Los conceptos de amor y procreación ligados al sexo se disocian y éste se practica libremente, favorecido con las píldoras anticonceptivas.
El feminismo de género considera que el sexo es un instrumento de poder; es, por tanto, una cuestión política, la utopía política. Como no se puede hacer desaparecer la polaridad sexual, hagamos aparecer el género, parecen decir. Así surge la teoría del “constructo social”, según la cual, nadie nace hombre o mujer; todo es debido a construcciones sociales artificiales por intereses del patriarcado imperante. Así se crea la revolución del feminismo socialista del que España es un ejemplo, para mal, cuyos perversos objetivos se están cumpliendo escrupulosamente ante la pasividad de la clase política de centro-derecha.
El primer movimiento político de la llamada segunda ola feminista, se fundó en Estados Unidos en 1966 con el nombre de “National Organization for Woman” (NOW). Su presidenta, Betty Friedan, seguidora de Simone de Beauvoir, con un discurso bastante duro en los años sesenta, contrario a la feminidad y a la maternidad, se fue moderando en la etapa final de su vida. El giro de su pensamiento lo dejó patente en el epitafio que dejó escrito antes de morir: “Contribuyó a construir un mundo en el que las mujeres están satisfechas de ser mujeres y se sienten libres de poder amar de verdad a los hombres”.
Aunque el feminismo radical tiene su origen en el pensamiento de personajes del siglo pasado como, Margaret Mead, Alfred Kinsey o Margaret Sanger, amén de otros que han ido aportando su ideología, la auténtica construcción se debe al pensamiento de tres mujeres: Germaine Greer, que a través de la revolución sexual propone un cambio de sociedad; Kate Mollet, autora del concepto de patriarcado como modelo de opresión a la mujer; y Shulamith Firestone que aglutina el pensamiento de las anteriores y crea la dialéctica del sexo, como ideología postmarxista. A partir de aquí se identifica el feminismo con “el amor libre, la contracepción, la despenalización del aborto, el divorcio libre o la reproducción artificial, convirtiendo así toda la política en política sexual”. Germane Greer, tras luchar toda su vida por la implantación del feminismo radical, en su último libro Sexo y destino abandona sus ideas radicales y propone la maternidad, la familia y el control de los instintos.
El término “feministas de género” aparece definido en toda su amplitud en el libro de Christina Hoff Sommers, Who Stole Feminism?, (¿Quién robó el feminismo?). Según argumenta la autora, el feminismo de equidad es la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad reivindica para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo y no discriminación. Las feministas “clásicas” han luchado y aún siguen en ello porque, a pesar de los avances legislativos y sociales todavía la mujer no ha alcanzado el lugar que le corresponde en la sociedad.
La ideología de género va mucho más lejos. Se basa en una nueva interpretación neomarxista de la historia. El feminismo de género retoma la idea de la lucha de clases entre opresores y oprimidos que, en este caso, no serían los patronos y los obreros sino los hombres y las mujeres. Según este movimiento, la mujer vive atrapada en un sistema patriarcal que la oprime y que, lejos de mejorar, empeora con el paso del tiempo.
Según estos grupos de presión, el género es una construcción libre de ataduras, una creación cultural que no está determinada por el sexo. Así, femenino no se identifica con mujer ni masculino con hombre sino que “hombre y masculino” pueden referirse tanto a un cuerpo masculino como femenino, y mujer y femenino, lo mismo. Se trata de roles sociales construidos artificialmente.
La feminista y profesora de Derecho de la Universidad de Toronto, Rebecca J. Cook, asegura que no hay dos sexos sino cinco, y que no se debe hablar de hombre y mujer, sino de mujeres heterosexuales, mujeres homosexuales, hombres heterosexuales, hombres homosexuales, y bisexuales. (No cita a los transexuales, tan de moda hoy). Aboga por la abolición del concepto sexo masculino y sexo femenino).
Esta teoría a más de un lector le resultará, cuando menos, antinatural y no le falta razón. Compartimos su opinión y, además, le confesamos nuestra preocupación por el cariz que ha tomado esta ideología en nuestro país y la rapidez con la que se está implantando a través de los medios de comunicación, especialmente la televisión, y de la asignatura obligatoria Educación para la ciudadanía.
Una de las grandes impulsoras del movimiento es la feminista radical Judith Butler. Su libro Gender Trouble: Feminism and the Subversión of Identity (El problema del género: el feminismo y la subversión de la identidad), se utiliza como libro de texto en programas de estudios femeninos de varias universidades norteamericanas desde donde la ideología de género es proyectada al resto del mundo. La relación entre el feminismo radical y la universidad ha sido una constante en los últimos años. Los departamentos de women studies han sido vitales para expandir la ideología de género en todo el mundo. Afortunadamente para la mujer y para la sociedad considerada en bloque, estas ideas empiezan a ser denostadas en los países donde surgieron. Pero, en España, gracias al gobierno socialista, nos tocará padecerlas durante unos cuantos años. La ignara ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha puesto en marcha medidas que fueron tildadas como ocurrencias propias, pero, lejos de eso, son un calco de lo acontecido en EE.UU. hace 30 años. Confiamos en que el cambio social que propugnan sea tan sólo una anécdota, como ocurrió en Norteamérica o en el Reino Unido.
Es difícil de entender que una ideología tan descabellada sea materia de estudio en centros universitarios serios, a no ser que se analice el fin que subyace en la misma y que no es otro que la desaparición del matrimonio, de la familia como célula social, de la religión, y, por tanto, del orden establecido por el que nos hemos regido hasta ahora.
La ideología de género, perfectamente conformada y estructurada se introdujo en las Conferencias sobre la mujer de Viena en 1993, El Cairo en 1994 y Pekín en 1995. Esta última fue definitiva. En ella participaron alrededor de 184 países y unas 2.000 ONGs. A partir de ahí la perspectiva de género ha ido permeando obligadamente en el tejido social y cultural de las naciones desarrolladas y empieza a calar en los países en vías de desarrollo.
ALFREDO NOS PREOCUPA A TODOS
Magdalena del Amo
Dice el señor Blanco que a partir de este fin de semana el Partido Popular se va a preocupar mucho. No sé si llegará la preocupación a la cúpula del PP que aún festeja los laureles del 22 de mayo, autocomplaciéndose además en esa diferencia de 16 puntos, según los últimos sondeos.
Los que sí tenemos miedo somos los espectadores del guiñol de la política que tenemos ese sexto o incluso séptimo sentido para vislumbrar acontecimientos. Tenemos miedo los ciudadanos sensibles al ver que ni el cuerpo ni el alma de España aguantarán otro gobierno socialista sin romperse, literalmente. El país Vasco o, como dijo el Rey, las Vascongadas ahí están, gobernadas por el brazo terrorista de ETA (lo dijo el Supremo), prohibiendo el castellano en las ikastolas, sirviendo a la más pura ideología de Sabino Arana y anunciando un referéndum para la autodeterminación/independencia, Navarra incluida. Todo ello, gracias a un gobierno traidor, el peor de la historia de la democracia, que ha pisado sobre la sangre de las víctimas y sobre el honor de las instituciones; con Zapatero como presidente y Rubalcaba, sí, Alfredo Pepunto, como vicepresidente y ministro del Interior.
Pero además, una nueva legislatura socialista dañaría sin remedio nuestra nación en lo que constituye su esencia más profunda: los valores del humanismo cristiano que tanta gloria dieron a Europa asentada sobre sus pilares. Las legislaturas socialistas de Felipe González no se caracterizaron por respetar estos valores, prueba de ello es, por ejemplo, la ley de despenalización del aborto. Pero –sin estar de acuerdo—hay que decir que, incluso dentro del horror, había ciertos límites. Se respetó a la Iglesia, dentro de unos mínimos, el sentimiento religioso de los españoles, y la sociedad política y civil estuvo imbuida del espíritu de la Transición.
Las dos legislaturas de Zapatero desmarcándose de ese espíritu de convivencia cívica, han sido y están siendo nefastas en varios sentidos. El Ejecutivo –y no olvidemos que hablamos de todos los miembros del Gobierno—convirtió a España en un polvorín. En un tiempo record, el atanor de la memoria histórica se fue llenando de tópicos de la Guerra Civil, Paracuellos, las checas, los muertos de las cunetas, el Valle de los Caídos… Los resentidos querían ganar la guerra medio siglo después con narraciones noveladas de abuelos fusilados, el de Zp, por ejemplo, condenado por delito de alta traición.
Pero su batalla más galardonada y emblemática es la de las ideas; las ideas “progres”, que no progresistas. Lo dijo muy claro Z, el de las cejas masónicas, nada más aterrizar en La Moncloa: “No vengo a gobernar sino a cambiar la sociedad”. Y vaya si lo hizo. El presidente aquejado de los síndromes de Adán y de Alicia, ayudado por sus mujeres Vogue puso en marcha un proyecto de ingeniería social para implementar la nueva ideología de la izquierda socialista al más puro estilo queer, la ideología de género. Así, de la noche a la mañana, los hombres y las mujeres se han declarado enemigos irreconciliables en virtud de la ley injusta de violencia de género; ser hombre o mujer no es una cuestión de sexos, sino de género; los homosexuales se unen en matrimonio, porque así lo dice la ley; el esposo y la esposa dejaron de ser tales para convertirse en cónyuge 1 y cónyuge 2, o “cónyugue” que acuñaría la ministra veraneante en Mahón; el padre y la madre son ahora progenitor A y progenitor B; la despenalización del aborto en tres supuestos dio paso a una ley de plazos que propicia el infanticidio y transforma el delito en un derecho; la ley de muerte digna y la de trato están en “tratos”. Son leyes injustas y nefastas que degradan a la sociedad y a los individuos que la conforman. Son un ataque a la integridad de la persona en virtud de unos pretendidos derechos universales.
En todo ello ha participado y participa Rubalcaba, tanto en las legislaturas de los 80 y 90 como en las del nuevo milenio. Ítem más, Alfredo nunca se fue del todo, incluso durante los dos mandatos de Aznar seguía con sus tentáculos conectados a las células venenosas de las fuerzas del orden, que Aznar no purgó por pasarse de demócrata; por haber creído que los sentimientos guerracivilistas eran cosa del pasado y ya estaban enterrados en sagrado; por ingenuo, en definitiva, cualidad que no puede tener un presidente. Por eso pudieron manipular tan fácilmente la información de los atentados del 11-M e inclinar la balanza de los votos en su favor. Ahí estaba Rubalcaba con su corifeo de periodistas adeptos, en plena jornada de reflexión azuzando a los españoles enlutados, con la célebre frase: “España no se merece un gobierno que mienta”. Y él era quien mentía.
Dentro de unos días se presentará como candidato oficial. Esperamos mucho de él, y nada bueno. Ya ha hecho la ronda por las televisiones y ha llamado a filas a los de la ceja que, aunque no deberían estar mucho para fiestas con lo que llueve en la SGAE, parece que están dispuestos a tejer nuevamente el cordón sanitario. Esperamos promesas y mentiras al por mayor. Esperamos detenciones en el entorno del PP. Todo de acuerdo al cronómetro de Rubalcaba, como las detenciones de etarras. A propósito de ETA: ¿está la banda marcando los tiempos? ¿Se espera un simulacro de entrega de armas para vender el gran logro del fin (ficticio) del terrorismo coincidiendo con las elecciones? No nos extrañaría nada. Los socialistas hablan de nuevas estrategias porque saben que, en esta ocasión, la de los muertos (11-M) o la del muerto (el ex concejal socialista vasco, Isaías Carrasco), ya no son rentables. Sólo nos queda confiar en el sentido común de los ciudadanos y en su fortaleza para no dejarse manipular. Esta vez, no.
EL “SECRETO” Y LOS SECRETOS DE RUBALCABA
Por Magdalena del Amo
Alfredo vino a Galicia a dar ánimos a una militancia desmotivada tras el batacazo del 22 de mayo. Además de consejos varios para Núñez Feijóo, críticas al Ejecutivo gallego por la gestión de extinción de incendios y promesas de unos cuantos miles de millones de euros para la Sanidad que no se sabe de donde saldrán, traía un secreto, uno más que añadir a su lista. Sí, anunció que sabía cómo generar empleo y desinflar la lista de parados, cuyo número se acerca cada vez más a los cinco millones. Anunció que la crisis es menos grave que hace dos años y que “ya se ve una luz al final del túnel”.
El secreto no lo desveló; dijo que lo reservaba para la campaña electoral, que ya advirtió que en ésta no valían las amenazas al estilo “que viene la derecha” o los insultos y descalificaciones al por mayor. Mucho van a tener que reprimirse, o mucho se han enmendado, porque es tanto como renunciar a uno de los tópicos más socorridos de su agitprop. ¿Qué dice Blanco al respecto? No creo que esté por la labor, porque va en su carácter, como dijo el escorpión a la rana en medio del río.
Este último secreto de Rubalcaba no nos interesa. Sabemos que juega de farol. En cambio, ¡cómo nos gustaría conocer otros secretos que guarda en sus archivos akásicos privados! Dicen ahora sus genuflexos aquello que siempre se decía de Fraga: “Tiene el Estado en la cabeza”. Pero además Alfredo conoce todo de todos, como le dijo al diputado Florián intimidándole en el pasillo del Congreso.
¡Cómo nos gustaría que Rubalcaba se confesara ante los españoles antes de iniciar la campaña y nos desvelara algunas de las claves que sólo podemos esgrimir como conjetura! Del caso Faisán, tan reciente, ya se encarga Gil Lázaro de tenernos al corriente, y algún día se sabrá la verdad. No sé si podemos decir lo mismo del 11-M, a pesar de los intentos por abrir un nuevo sumario y a pesar de toda la tinta vertida presentando pruebas irrefutables. Y ahora, para colmo, la serie-bodrio dirigida por Daniel Cebrián Torallas, hijo del inefable académico, y producida por Plural Entertainment, una empresa del grupo Prisa, que emitirá la cadena Tele 5. Conviene recordar que este grupo de comunicación (Prisa) se encargó de divulgar la historia de los falsos suicidas de Leganés unas horas antes de la jornada de reflexión. De esto sabe un rato Rubalcaba.
Sí nos encantaría que Rubalcaba nos contara secretos de este tenor. O yendo unos años atrás, a los GAL, a Barrionuevo y Vera, a Damborenea, a Amedo y Domínguez, al señor X, en definitiva a los papeles del CESID famosos que nunca se desclasificaron por responsabilidad de Estado. ¡Cuántos secretos tiene Rubalcaba!
Es un atentado contra el sentido común, por no decir otra cosa, que Rubalcaba abandere en estos momentos, críticos en el orden político, económico y moral, los estertores de un gobierno y de un partido agonizante. Sean en otoño o en primavera las elecciones generales, se repite la situación del 96 cuando con el felipismo completamente desprestigiado por la corrupción, el crimen de Estado y la denigración de la Justicia se decía que había llegado la hora de abrir una nueva etapa con Joaquín Almunia a la cabeza. “Haz posible con tu voto que gobiernen los progresistas”, decía la locución del video de campaña. Curiosamente, el jefe de Estado Mayor a la sazón, y ariete de la campaña del candidato socialista no era otro que Rubalcaba, el del secreto, o mejor, el de los secretos.
LAGUNAS DEL CATÁLOGO DE MEDICAMENTOS
Por Magdalena del Amo
Que nuestro sistema sanitario no será sostenible en un futuro próximo es una opinión generalizada entre los expertos, y se habla de ello más que nunca. El copago se está convirtiendo en una palabra maldita para los políticos. Nadie osa pronunciarla; como si no existiera. Y, sin embargo, urgen reformas e iniciativas para controlar el gasto farmacéutico si queremos conservar una sanidad pública medianamente aceptable. Galicia ha sido pionera y ha elaborado un catálogo priorizado de principios activos que está permitiendo un ahorro mensual de unos 12 millones de euros. Su implantación no fue un camino de rosas. Si bien contó desde un principio con la aprobación del BNG, el PSdeG entabló una guerra mediática con cañones de cifras y datos tergiversados que ayudaron a sembrar confusión en los propios profesionales de la salud y en los usuarios. En privado alaban la iniciativa, pero el problema es el Gobierno Central y sus relaciones y compromisos con Farmaindustria. (Algún expresidente tiene serios intereses en la multinacional). Los dos recurrieron al Constitucional lo cual motivó la paralización de la iniciativa desde marzo hasta junio. El Alto Tribunal levantó la suspensión hace dos días, coincidiendo con la inclusión de 4 medicamentos más en la lista de genéricos, lo que supondrá más reducción de gasto.
Somos defensores del catálogo y así lo manifestamos públicamente desde su origen. Dicho esto, urge enmendar algunos puntos que están causando malestar en el colectivo médico y dificultan la armonía del sistema en el ámbito profesional y humano, sobre todo a raíz de los objetivos planteados a los médicos de Atención Primaria para el año 2011.
Uno de estos conflictos es el referido al complemento de productividad variable (CPV), una cantidad que los médicos cobran a final de año en función de los objetivos marcados y conseguidos. Para cobrar el CPV no pueden recetar más del 3% de novedades terapéuticas. Ahora bien, en muchas ocasiones, el facultativo especialista pauta un fármaco “prohibido”. Sin embargo, como quien hace la receta es el médico de cabecera, es él quien se ve perjudicado en su CPV si receta la medicina que pautó el especialista. El cambio a una especialidad terapéutica distinta “no penalizada” puede suponer, a mayores, un conflicto con el especialista y con el paciente. Por ello, y como solución, los médicos de cabecera reivindican la implantación de una “pestaña informática” donde quede identificado el facultativo especialista y no se vea perjudicado el de Atención Primaria, evitando así un motivo de fricción entre ambos.
Otro de los problemas es que el catálogo incluye genéricos y no genéricos de diferentes precios. El médico tiene la obligación de recetar el más barato, pero puede darse la circunstancia de que el de menor precio, a pesar de estar registrado, no está comercializado. Entonces, automáticamente se pasa a un genérico más caro, y eso también repercute en el CPV.
Los médicos de Atención Primaria en muchas ocasiones tratan a pacientes que no toleran de forma adecuada un cambio de medicación e incluso la respuesta terapéutica no es percibida por el paciente de igual manera, aunque sea el mismo principio activo, pero distinto excipiente. En estos casos, se ven obligados a “saltarse” el catálogo para evitar efectos secundarios que pudieran derivar en responsabilidad por mala praxis. En esta circunstancia, ¿también debe ser “penalizado” el profesional en su CPV por ser fiel a la lex artis a la que deontológicamente está obligado?
El colectivo médico, aun estando a favor del catálogo y concienciados de que hay que regular el gasto, no entiende que la Administración plantee objetivos excluyentes que invaliden todo el esfuerzo que el facultativo ha realizado en el cumplimiento de sus objetivos. Es decir, si el médico receta un tanto por ciento de novedades terapéuticas “prohibidas” superior a un 3%, invalida todos los objetivos previamente cumplidos, con lo cual su complemento de productividad variable es 0. Esto es percibido por muchos médicos, tanto de atención Primaria como de especializada, como un intento de ahorro, incluso “vía objetivos” dado su difícil cumplimiento. Se quejan de que los objetivos que se han planteado desde el Gobierno de la Xunta parecen regirse por criterios únicamente economicistas, olvidándose totalmente de marcadores de calidad asistencial que previamente habían existido.
La señora Farjas, ha hecho lo más difícil. De hecho, su iniciativa es un ejemplo para el resto de CC.AA. y ya han tomado nota. Sólo le queda arreglar estos flecos para que ni enemigos, ni amigos como en este caso, tengan nada que decir.